domingo, 21 de diciembre de 2014

Liderazgo femenino. Algunas claves para alcanzar los puestos de dirección y mantenerse en ellos

liderazgo_femenino
El acceso de las mujeres a los puestos de dirección de las empresas sigue siendo en la actualidad muy complicado. Además, cuando lo consiguen, su trabajo es, muchas veces, cuestionado por gran parte de los empleados, que prefieren que la empresa sea dirigida por un hombre. ¿Por qué liderar siendo mujer sigue resultando tan difícil?

Sandra Marín, coach, consultora y formadora en la consultora Mikah de Waart, ha analizado las razones por las que para el sexo femenino es más difícil llegar y mantenerse en cargos directivos, tras haber trabajado con cientos de mujeres empresarias y con puestos de responsabilidad dentro de la empresa.

Tras este análisis, Marín ha facilitado las siguientes claves para alcanzar un liderazgo femenino de éxito:

Hacerse visible y reconocer las posibilidades. Una vez decidido asumir un puesto de dirección, hay que hacerse visible y estar presente. Muchas mujeres son segundas de a bordo y no destacan entre sus compañeros, por lo que se debe de demostrar la valía creyendo en las posibilidades de cada una y mostrando ante los demás la capacidad de liderazgo.

Negociación. Tanto para conseguir el puesto como para poder desempeñarlo, la negociación es otro de los pilares que rodea a la dirección femenina. Disponer de habilidades comunicativas y técnicas de negociación permitirá defender el propio puesto al mismo tiempo que desarrollar cada nuevo proyecto. Sandra Marín aconseja defender los propios intereses como parte de los intereses de la propia empresa.

Agradable, pero competitiva. Asumidas las responsabilidades, muchas directivas, en su afán por demostrar sus competencias, olvidan la esencia que les puede ayudar en el desempeño de su cargo. Asumir roles demasiado masculinos no siempre es garantía de éxito, y muchas veces no casan con la manera de ser de cada una. Pero la mano izquierda, la empatía y la sensibilidad no están reñidas con tener carácter, fuerza y competitividad.

Superar el 'Síndrome del impostor'. Las personas directivas o líderes de un grupo es posible que hayan tenido que lidiar con el 'Síndrome del impostor', especialmente presente en el sexo femenino y, sobre todo, en mujeres de éxito, aunque que puede ser experimentado por cualquier persona. Éste aparece cuando se tiende a pensar que los logros fueron fruto del azar, que todo lo que se ha conseguido fue cuestión de suerte y que cualquier persona puede hacerlo mejor que una misma.

Según Marín, dichas creencias esconden inseguridad y falta de autoestima, y algunos estudios confirman que gran parte de la población pasa por un periodo así en su vida laboral, cuando empieza un trabajo o asume un rol diferente o de mayor responsabilidad.


Para afrontar y superar esa situación, Marín recomienda aprender a valorarse, entender y aceptar que no se tienen por qué conocer todas las respuestas y que es positivo recompensarse por cada reto diario conseguido.

Fuente: RRHHpress

miércoles, 10 de diciembre de 2014

10 acciones que te convierten en líder

Descubre si tienes alguna de estas características para para convertirte en el dirigente que tu negocio necesita para crecer.
Por Martin Zwilling
La gente que ha trabajado para alguien durante mucho tiempo no se da cuenta lo difícil que es ser un líder. Todo nuevo emprendedor debe realizar buenas acciones para ser percibido como un líder en su negocio o el camino al éxito desaparecerá. Estas acciones o principios básicos que grandes emprendedores como Tony Hsieh, CEO de Zappos, y Phil Libin, CEO de Evernote, aprendieron desde el principio.
Estas acciones los han ayudado a construir confianza entre los miembros del equipo y darles un buen mensaje a los socios, inversionistas, vendedores y clientes. Si quieres ser como ellos, es tiempo de verte al espejo y ver cuántas de estas acciones ya son parte de ti y cuáles necesitas aprender.
1. Tiene la habilidad de comunicar a dónde va y por qué. Esto requiere que sepas quién eres y lo que defiendes para tener la visión para el cambio. Después, necesitas estar dispuesto a comunicar esa visión a todos los que están a tu alrededor. Las personas no te seguirán si no tienen idea hacia donde te diriges y de qué beneficios gozarán ellas también.
2. Siente pasión y compromiso por la causa detrás de su negocio. Esta convicción es lo que motiva a todos los que están a tu alrededor para que estén en los momentos buenos y malos.
Construir un negocio es más difícil de lo que parece. Seth Godin dice que para que un negocio promedio tenga éxito de la noche a la mañana se necesitan aproximadamente seis años, y él es optimista.
3. Demuestra experiencia en el campo. En cualquier negocio, no es posible sustituir la experiencia personal y las habilidades adquiridas con cualquier formación académica. Debes ser líder a través del ejemplo y demostrar que tienes conocimientos de cierto tema para que confíen en ti.
4. Fortalece constantemente las relaciones. Ningún emprendedor puede construir un negocio solo. Tu red de contactos necesita crecer contigo y tu negocio. Eso sólo pasa si tienes un rol activo en tu comunidad y asociaciones empresariales relevantes con gente que piense parecido a ti. Esfuérzate para ayudar a otros. 
5. Tiene la disposición de tomar decisiones a tiempo y actuar. Recuerda que una buena decisión a tiempo es más probable que salve tu negocio que decidir muy tarde. En general, cualquier decisión es mejor que no decidir nada. Los emprendedores inteligentes se toman un tiempo razonable para considerar todas las alternativas antes de seguir adelante y no ver hacia atrás.
6. Practica la autodisciplina. A la gente no le gusta seguir a un líder que se impredecible, inconsistente y que siempre cambie de dirección. Los líderes auténticos están dispuestos a abrirse y establecer una conexión con todos los que están a su alrededor. Esto crea relaciones de confianza y lealtad.
7. Promueve la innovación y a pensar “fuera de la caja”. En los negocios, esto significa tener una mentalidad creativa, tomar riesgos y mejorar continuamente. No esperes que la competencia te fuerce a mejorar tus productos, bajar tus precios y mejorar el servicio al cliente. Recompensa los fracasos así como los éxitos, eso si el resultado es una lección que ayuda a la empresa.
8. Asigna recursos suficientes para superar las limitaciones. Esperar a tener buena suerte y presionar a la gente no es liderazgo. Ser capaz y estar dispuesto a asignar los recursos necesarios para ganar las pequeñas batallas te dará al final la victoria. Esto significa contratar a las personas correctas, dar buen entrenamiento y herramientas y mejorar los sistemas para superar los retos.
9. Incentiva el crecimiento de la empresa y el bienestar de la gente. Como modelo a seguir, debes mejorar continuamente tus propias habilidades, estar alerta a nuevas cosas y agudizar tu habilidad para escuchar. Significa ayudar a que los otros crezcan, no castigarlos por los fracasos. Esto aplica también para los proveedores y socios.

10. Siempre acepta la responsabilidad por los resultados y negocios. Los líderes no necesitan excusas, como la economía del país o la competencia. Todos cometemos errores, lo cual es una consecuencia de abordar los nuevos retos empresariales. Las buenas noticias son que nadie es un líder nato, todos estos hábitos y mentalidades pueden adquirirse con el tiempo. El liderazgo no viene con el éxito, pero el éxito sí viene con el liderazgo.

martes, 7 de octubre de 2014

5 reglas de oro para líderes jóvenes

lider_joven
Aprende estas lecciones de liderazgo para que te atrevas a tomar riesgos y fijar tus metas, aunque seas un emprendedor novato.

Por Susan Steinbrecher

Estoy segura de que muchos emprendedores y dueños de negocios confesarían haber estado en una situación de estrés. En esas circunstancias los líderes pueden confiar en la opción de “decir que sí a todo y averiguar qué hacer después” lo cual puede causar angustia, frustración y algunas noches sin dormir.

Hace muchos años trabajé para una gran cadena hotelera, llegué a ser gerente general a mis 24 años convirtiéndome en una de las más jóvenes con ese puesto en la cadena. Estaba emocionada y determinada a ser exitosa pero también me sentía aterrada. Tenía mucha responsabilidad y me preocupaba que la gente no me tomara en serio.

Definitivamente aprendí de mis errores. Viendo en retrospectiva, estoy agradecida de que los gerentes apostaran sobre cuál de los nuevos fracasaría. Las lecciones de liderazgo que aprendí de esa experiencia eran profundas y me ayudaron a ser la persona que soy ahora.

1. Delega y confía que los otros puedan estar a la altura. Aprende a renunciar al control. A veces tomar las riendas es apropiado, pero en otras ocasiones renunciar a eso puede beneficiar a los empleados. Cuando estaba a cargo y teníamos una mala época económica, tuve que enfrentar el reto de despedir a mucha gente. Los llamé a todos y les pregunté cómo podíamos cortar el presupuesto para despedir a la menor cantidad de individuos.
Nunca olvidaré como este grupo de personas creativas y determinadas pensaron en estrategias para compartir horarios y gastar menos sin dejar de satisfacer el cliente. Perder el control puede levantar la autoestima de los asociados y darles una oportunidad para aprender de la experiencia.

2. Sé un buen entrenador y mentor para tus empleados. Tu trabajo como líder es empoderarlos y estar consciente de su potencial, no sólo que reciban órdenes de ti. Comienza estando ahí para nuevas contrataciones o cuando alguien inicie un nuevo proyecto. Sé creativo y ten la mente abierta sobre las oportunidades únicas para el desarrollo personal y profesional de los empleados. Algunos creen que esto sólo lo hace una persona con varios años de experiencia.

Una mentoría real y poderosa sucede cuando dos personas colaboran sin importar la edad o años de experiencia para apoyar, entrenar y darse retroalimentación el uno al otro. Esto funciona mejor cuando hay respeto entre ambos y están al mismo nivel. Darle poder a la gente te dará ciertos beneficios como poder enfocarte más en desarrollar una visión más amplia y una estrategia a largo plazo para el negocio.

3. Siempre haz tu mejor trabajo. Hacer cosas de calidad es la mejor forma de quedar bien, además, nunca sabes si alguien está observando. Los miembros del equipo ven todo lo que hacen y dicen los líderes. Cuida tu conducta, comportamiento y acciones porque todo tiene impacto sobre los otros.

4. Date permiso de tomar riesgos. Un jefe me dijo una vez “Es mucho más fácil pedir perdón que pedir permiso”. Estas palabras cambiaron mi vida. Todos comenten errores y es bueno confiar en tus instintos y no pensar en cada decisión que tomes.
El miedo a cometer un error provoca que no tomemos riesgos o que no podamos avanzar con las decisiones. Muchos líderes se quedan en el análisis, esto puede pasar como estadísticas, recopilación de información, encuestas, lo cual prolonga el proceso de toma de decisiones. Esto hará que tus empleados se frustren y te pierdan la confianza o respeto como líder.


5. Nunca quemes los puentes. En algunas situaciones esto puede parecer como la única opción, pero primero pregúntate si tus acciones pueden hacer que te arrepientas. Puedes luchar por tus principios sin afectar a nadie. Piensa en todos con los que te has puesto en contacto en tu negocio como un socio potencial, colaborador o futuro cliente. Opera con una mentalidad de seguir colaborando y actuar con respeto e integridad en el negocio, así como en tu vida.

lunes, 4 de agosto de 2014

Equipos de Trabajo. Roles y Liderazgo.


equipos de trabajo
Los Equipos de trabajo

El concepto de equipo (team) tiene su origen en la versión deportiva del tema. Sin embargo, esta mirada desde el deporte se incorpora al ámbito organizacional a mediados de siglo, donde distintos autores, empiezan a reconocer la importancia de los equipos en las organizaciones, al principio centrándose en empresas, y particularmente en proyectos.

El libro “La gestión de equipos eficaces” define un Equipo como “conjunto de personas que realizan una tarea para alcanzar resultados".

Otras definiciones indican que un equipo es “un grupo de personas cuya prioridad más alta es la realización de los objetivos grupales. (…) Los equipos se caracterizan por miembros que se apoyan mutuamente, que colaboran libremente, y se comunican abierta y claramente uno con el otro”.

Un equipo consiste en un número reducido de personas (menos de 10) con habilidades complementarias que se hayan comprometidas con un propósito, objetivos de desempeño y un enfoque común de trabajo para lo cual se hallan mutuamente disponibles” (Jon R. Katzenbach y Douglas K. Smith, consultores administrativos de McKinsey & Company).

Analizando estas tres definiciones, queda claro que las personas constituyen la esencia de la concepción del equipo. Sin personas no hay noción de equipo. Estas personas no están desarticuladas. Se articulan en una compleja trama de interrelaciones que incluyen los vínculos interpersonales, la cadena de mandos organizacional, el contexto, la historia individual, etc.

En el equipo, también, está fuertemente arraigada la noción de resultados. El resultado es una función de los objetivos determinados previamente. Es el propósito realizado. En la esencia del equipo está la búsqueda de resultados. Las personas se juntan, participan, compiten, etc. para obtener resultados. Y estos deben ser mensurables.

Un grupo se convierte en equipo cuando:

·        El liderazgo se convierte en una actividad compartida.
·       La responsabilidad o rendimiento de cuentas pasa de ser estrictamente individual a individual y colectiva.
·        El grupo desarrolla su propia misión o propósito.
·    La solución de problemas se convierte en una forma de vida, no una actividad de medio tiempo.
·         La efectividad se mide en base a los resultados y productos colectivos del grupo.

Etapas de desarrollo de un equipo

La teoría sobre el desarrollo de un equipo de Scholtes (1988), que comprende las siguientes etapas:

1. Formación:
se trata de una etapa que se caracteriza por la transición del status de individuo a miembro del equipo y por el testeo formal e informal de la capacidad de conducción del líder del equipo. Puede haber sentimientos de orgullo, sensaciones de ansiedad, miedo y sospechas acerca de lo que vendrá, como así también alguna anticipación y optimismo respecto de las capacidades del equipo.

2. Convulsión:
Etapa más difícil ya que los miembros se dan cuenta de que las tareas son diferentes y probablemente más difíciles de lo que esperaban. Aún no exhiben un real trabajo en equipo, sino que se apoyan más en la experiencia individual que en la colaboración para manejar los problemas. Pueden tener otros comportamientos como: resistencia, estar a la defensiva, cuestionar la selección del proyecto, desunión entre los miembros, falta de consenso en el propósito y objetivos.

3. Normatización:
La tensión y competencia son reemplazadas por la aceptación del equipo, de los roles individuales, asociación y alivio porque todo está aparentemente encaminado. Comienza a desarrollarse la confianza y cohesión.

4. Desempeño:
Los miembros ya han descubierto las fortalezas y debilidades de los otros, y comienzan a demostrar colaboración para la resolución de problemas. El cambio es necesario para el progreso del equipo es más fácilmente identificable y posible de ser implementado. El equipo tiene la capacidad para prevenir obstáculos o trabajar a través de ellos, el trabajo se va realizando y los objetivos se van alcanzando. Los miembros sienten orgullo y satisfacción.

Los conflictos de poder y autoridad al igual que las relaciones personales inestables, hacen que muchos grupos no se conviertan en quipos reales.

Otro punto fundamental en la formación de un grupo es la confianza. La misma se logra a partir de la comunicación con los miembros del equipo, manteniéndolos informados sobre las decisiones, así como brindando la retroalimentación precisa. También se necesita apoyo, estando disponible y al alcance de los demás, brindando apoyo, asesoría, coaching y sustentación a las ideas de los miembros del equipo.

·       El respeto es fundamental para la conservación de confianza, escuchando activamente las ideas de los empleados.
·      La justicia, evitando demoras en brindar crédito y reconocimiento a quienes los merezcan. Hay que cerciorarse de que las evaluaciones de rendimiento o de otro tipo sean objetivas e imparciales.
·   Previsibilidad, en el sentido de ser constantes y predecibles en los asuntos cotidianos, cumpliendo las promesas implícitas y explícitas.
·         Y por último competencia, la credibilidad personal se mejora al mostrar sentido común en los negocios, capacidad técnica y profesionalismo.

Diferencias entre grupo y equipo

Teniendo en cuenta o expuesto anteriormente, encontramos algunas diferencias que son claves entre los grupos y equipos.

Por ejemplo en los grupos, encontramos que los roles varían en los integrantes, dependiendo de las habilidades particulares de cada integrante para resolver la tarea. Por lo tanto en este sentido, las verticalidades de cada individuo serían las que determinarían de alguna manera su rol.

Salvo la función del coordinador, en los integrantes, generalmente, no hay funciones definidas diferenciadas. Aunque sean interdisciplinarios, una clara definición de funciones, es característico de la operación de los equipos por lo tanto los roles son más concretos. Se busca la concordancia entre persona - función - tarea - resultados.

La constitución de un grupo no se orienta al logro de resultados mensurables mientras que el equipo si.

La especialización individual no es un factor determinante para la tarea del grupo. En determinados casos la heterogeneidad de los integrantes se estimula. La especialización individual y la co-especialización en equipos es un factor clave para realizar la tarea y elevar la productividad del equipo. En algunos casos tienen un coordinador. Salvo en el caso de la gestión de equipos denominados autodirigidos, estos tienen alguien que los conduce o dirige: gerente, director técnico, etc.

En los grupos, se estimula el rol del liderazgo, incluso Pichón Riviere llega a considerar que la tarea de un grupo es el líder. Mientras que en el equipo nos podemos encontrar con un líder natural.

El protagonismo en el grupo es el resultado de un complejo proceso "de asunción y adjudicación de roles". El protagonismo en un equipo es resultado de la producción del equipo. Buscando asimismo el protagonismo del equipo.

La competencia se advierte en muchas oportunidades como perjudicial para la operatoria del grupo. En cambio en el equipo es fomentada para el desarrollo del potencial. Esta se entiende como "ser competente" y aprendizaje para competir. Entrenarse para ganar y perder.

Otra de las diferencias claves entre grupo y equipo es que en los grupos se fomenta la interpretación de lo latente de cada individuo (subjetividades), mientras que en el equipo no se lee lo latente (no indago, no cuestiona, lo que no significa que no les interese).

El Liderazgo

Generalmente al hablar de liderazgo evocamos la memoria de un gran líder carismático que arrasa multitudes como lo fueron Gandhi, el Papa Juan Pablo II u otra figura similar. Consideramos que los grupos se forman en torno a los líderes y que, al designar un líder, este dirigirá a un grupo de personas al cumplimiento exitoso de una tarea específica.

En general se ha entendido que el liderazgo, por diversos motivos permanece fijo. Pichón Rivière sostiene que el liderazgo variará en función de los diversos momentos que convoquen cualidades presentes entre los integrantes, los que se pondrán así al servicio del grupo.

Cada participante podrá ser líder en su momento: el trabajo sobre la tarea requiere de la puesta en juego de cualidades específicas que hará que quien las tiene, se vea en la necesidad de mostrarlas operativamente, haciéndose cargo de guiar al grupo en ese instante. Pichón considera, como dijimos antes, que el verdadero líder es la tarea.

Son muchos los que se preguntan por qué algunos de los ejecutivos más exitosos fracasan al ser promovidos a posiciones que aparentemente son perfectas para sus cualidades. Y menos aun comprenden cómo pueden seguir ocurriendo estos hechos en una época en que las inversiones en evaluaciones de desempeño y gestión del talento no dejan de multiplicarse.

Cualidades del líder

Un líder tiene distintas cualidades, entre ellas encontramos las siguientes:

1.    Conoce perfectamente su trabajo y tiene completo dominio de todos los que supervisa.
2.    Usa con preferencia su habilidad para dirigir y no su autoridad para mandar. Explica no solamente como deben ser hechas las cosas, sino también el para qué, cuando las circunstancias lo aconsejen.
3.    Da órdenes e instrucciones claras y se cerciora de que éstas han sido bien comprendidas.
4.    No grita. Las voces altas y los alardes de autoridad indican el miedo que tiene a ser desobedecido.
5.    Conoce las actividades y el rendimiento de cada uno de sus subordinados y lo juzga honestamente
6.    Aprecia y reconoce el esfuerzo y la superación en el trabajo.
7.    Cuando reprende corrige la falta respetando a la persona.
8.    Demuestra un interés personal por cada uno, es leal con todos, tanto con los subordinados como con los superiores. Asume las responsabilidades
9.    Cumple sus promesas lo antes posible y no promete lo que no puede dar.
10. No tiene prejuicios y está siempre predispuesto a oír las explicaciones de otros, procurando comprender sus puntos de vista
11. No culpa a otros. Está dispuesto siempre a acudir a sus superiores para defender a sus subordinados cuando fuera necesario.

sábado, 8 de marzo de 2014

El impacto del liderazgo y la motivación en las empresas

liderazgo y motivación
En la actualidad, uno de los principales asuntos abordados en las organizaciones es el liderazgo y la motivación que los líderes pueden generar en sus equipos, como una energía adicional que ayudará a las personas y a las empresas, como complemento de la parte económica y de beneficios.

Por:Alberto Attias

No basta con tener una gerencia de Recursos Humanos abierta y con excelentes planes de carrera y buenas remuneraciones. Se necesita un líder que haga que la gente se sienta motivada y comprometida, cercano a su grupo de trabajo, que hable su mismo idioma, que pueda interactuar en varios niveles de la organización, que sea respetado y escuchado.

En las empresas con las que hemos trabajado en los últimos años, generalmente encontramos que los empleados cuentan que sus líderes se muestran muchas veces abiertos, pero esto no significa que les escuchen, y mucho menos que resuelvan sus inquietudes. Suelen parecer más preocupados por los resultados que espera la compañía que por lo que necesita la gente para producir esos resultados.

Ese tiempo básico que deben tomarse para escuchar, alentar y motivar a su gente viene dándose muy poco por la rutina vertiginosa de la vida diaria. El cansancio, el estrés y la falta de comunicación van por una vereda, y la motivación y el liderazgo van por otra. La gente que se encuentra bien liderada y motivada, estará muy entusiasmada y comprometida. Incluso en casos en los que algunos empleados, no del todo conformes con su remuneración, hablaban de los valores de la organización y su equipo. Al contrario que en otros supuestos de trabajadores bien pagados pero que viven en un ambiente hostil, de poca contención y preocupación por ellos mismos.

¿Qué características deben tener los líderes de hoy? Escucha, respeto y comprensión por el otro, un lado humano y afectuoso, compresión por los problemas del otro –incluyendo los que tienen que ver con su vida personal-, entender a las otras generaciones y su propio idioma, poder crear un ambiente adecuado en el que reine el buen trato y los buenos modos al actuar y comunicarse. También es muy importante guiar a las personas que trabajan con nosotros a lograr un buen equilibrio entre la vida personal y la vida laboral. No hay que pensar que todos pueden hacerlo naturalmente y entender si la situación les desborda en algún momento.

En el caso de que las personas de su equipo sean mayores, deben respetarlas y aprender de su experiencia. En el caso de los jóvenes que entran en una empresa hoy, muchas veces pasan años hasta que definen cuál es su lugar, y tener un soporte, un guía que los acompañe en ese camino, será lo mejor que les pueda pasar; impactará muy positivamente en ellos y en el resultado de sus objetivos.

El liderazgo comienza justo cuando un gerente se preocupa por cada uno de los integrantes de su equipo, más que por él mismo. Como consecuencia de ello, la gente les reconocerá y se comprometerá más allá de las condiciones preestablecidas por la empresa. Si las organizaciones forman líderes, lo ideal sería poner especial énfasis en formarlos con alta capacidad de escucha y de contención amorosa, y se asegurarán los mejores resultados.

Fuente: RRHHpress


lunes, 3 de febrero de 2014

10 secretos del buen líder Pyme

lider pymeLas empresas son un reflejo de quien las dirige; aprende a ser un buen ejemplo y a escuchar la retroalimentación de tus empleados.

Por OCCMundial

De acuerdo con una encuesta realizada por OCCMundial, 60 por ciento de los profesionistas mexicanos valora el liderazgo como el principal atributo de sus superiores. Es cierto, el liderazgo es la habilidad gerencial o directiva por excelencia y consiste en la capacidad para influir en un grupo determinado de personas, haciendo que el equipo trabaje con entusiasmo en el logro de metas y objetivos.

Aunque es probable que vivir una cultura empresarial bien definida no sea prioridad en las Pymes, cada vez más organizaciones de este tipo se preocupan por identificar y potenciar el liderazgo; y muchos comportamientos que antes se implementaban sólo en las grandes empresas hoy pueden ser perfectamente adaptados a las pequeñas y medianas organizaciones.

La gran diferencia del líder de una Pyme con respecto a su par de las grandes ligas es que, en la mayoría de los casos, es el mismo dueño quien encabeza todos los cambios. Es decir, de él y de su ejemplo dependen que sea exitosa la definición de la estrategia de negocios, un cambio de metas, la adaptación a mercados nuevos o simplemente un ajuste en el funcionamiento de los procesos productivos.

Las grandes corporaciones pierden su efectividad al concentrar muchos segmentos de mercado diferentes bajo un mismo enfoque y estrategia. Para competir con las grandes empresas, los líderes de la Pymes se ven obligados a idear nuevas estrategias destinadas a generar mejoras en el servicio al cliente, innovación del marketing, calidad de respuesta, trabajo en equipo, velocidad de acción, y ahora, en las redes sociales.

Cómo ser un buen líder Pyme

Los mejores líderes son innovadores y visionarios; son capaces de identificar oportunidades para la empresa y crear un ambiente que estimule la creatividad e impulse la productividad. Te dejamos algunos consejos que te ayudarán a ser un buen líder:

1. Define tus metas y las de la empresa. Haz un plan factible y explica a tus empleados por qué la meta o el plan son necesarios.

2. Administra y asigna los recursos.

3. Haz que tu equipo de trabajo conozca lo que esperas de cada uno en tu empresa. Expresa aceptación y reconocimiento por las contribuciones de tu gente. Estimula al grupo y a las personas.

4. Evalúa constantemente los resultados.

5. Descubre lo que quieren tus empleados. Piensa: ¿Qué los motiva, qué necesitan?

6. Identifica lo que tus empleados esperan de ti. Escucha a tu gente, consúltalos y presta atención a su retroalimentación.

7. Recuerda que debes ser un modelo para tus empleados. Sé el ejemplo y actúa siempre como quieres que ellos actúen.

8. Motiva a tus empleados, es parte de tu responsabilidad. Crea espíritu de equipo y reconcilia los desacuerdos.

9. Proporciona la información necesaria en tu empresa. Facilita la comunicación con tu grupo y entre ellos. Esto favorece que la gente se acerque a ti, y ten en mente que la retroalimentación que te den tus empleados es una de las herramientas más valiosas para ser un buen líder.

10. Aprende a delegar y acepta ayuda externa si es necesario.


Ten en cuenta que las empresas son el reflejo de quienes las dirigen, y funcionan y crecen gracias a su liderazgo. Es imprescindible que los empresarios, aun los de las Pymes más pequeñas, se conviertan en buenos líderes en beneficio de su propia organización.