lunes, 26 de agosto de 2013

4 Claves para delegar las tareas con éxito

delegar funciones
Cualquier libro de consejos para líderes y emprendedores advierte sobre la importancia de delegar trabajo en los compañeros para poder crecer. De hecho, si los jefes no son capaces de compartir su carga de trabajo es imposible que la compañía supere el tamaño más allá de sus tentáculos, limitando sus posibilidades.

Sin embargo, y a pesar del consenso que existe, los líderes no siempre están contentos con los resultados obtenidos del trabajo delegado. No siempre se logra lo que en un principio se desea cuando se dan las instrucciones. Y eso no quiere decir que la culpa sea del jefe o del trabajador en el que se delega.

En concreto, existen cuatro espacios en los que pueden aparecer los problemas a la hora de delegar tareas, como señala la revista Forbes.

1. Objetivos claros

¿Qué hay que hacer exactamente? Se trata de la pregunta clave. ¿Ha sido la explicación del jefe lo suficientemente clara? Si el presidente pide un informe urgente sobre la competencia, ¿Cuánta información tiene que dar? ¿Qué extensión debe tener el informe? ¿Qué profundidad? ¿En qué debe centrarse? ¿Qué apartados debe incluir?

2. Responsabilidad delimitada

Debe haber un jefe de proyecto claro, y delimitarse las funciones y responsabilidades de cada persona implicada en la tarea a realizar, para evitar que se produzcan conflictos de interés.

3. Tiempo

Los empleados deben saber el tiempo exacto que tienen para realizar el trabajo degado. Urgente, rápido, o lo antes posible no son medidas de tiempo adecuadas. Es importante indicar con claridad el momento en el que debe estar listo el trabajo.

4. Comunicación

La claridad en la comunicación es clave. A veces los jefes tratan de decir una cosa, pero lo que se entiende es otra. Muchos proyectos se tuercen por comunicaciones defectuosos. ¿Cómo se pueden evitar estos problemas? Hablando con claridad y generando confianza con los trabajadores para que puedan preguntar cualquier duda. “No hay malas preguntas, solo hay preguntas”.


Todos estos aspectos no aseguran que el resultado obtenido vaya a ser perfecto, pero aumenta las probabilidades de que sea así.

Fuente: RRHHDigital

lunes, 19 de agosto de 2013

5 Errores en Liderazgo: Porque tus empleados te odian

Existen ciertas actitudes de los jefes y emprendedores que resultan molestas para su equipo. Conoce las más comunes ¡y evítalas!

Muchos años atrás trabajé para una empresa cuyo CEO era conocido por la cantidad de horas que trabajaban sus empleados. Revisaba quién llegaba temprano y quién se iba tarde; para él, los que no lo hacían eran unos holgazanes.

Nadie nunca me dijo qué corta era su visión. En lugar de recompensar resultados, recompensaba el tiempo que se pasaba uno sentado en el escritorio. En vez de enfocarse en las metas, lo hacía en las horas de entrada y de salida. La mayoría de nosotros odiábamos esta cultura, pero nadie nunca protestó.

Por Mark Sanborn

¿Cuántos de estos comportamientos son aborrecidos en silencio por los empleados y que probablemente tú no sabes? Te compartimos cinco errores en el liderazgo que son odiados por los trabajadores:

1. Recompensas las cosas incorrectas
Lo que se recompensa se hace; es un cliché de la administración, pero es un punto completamente cierto. En donde enfocas tu atención es en donde tus empleados enfocan la suya. Lo que notas y recompensas es lo que se hace con mayor frecuencia. Por eso es esencial que te enfoques en los resultados, y no seas como el ejecutivo que describí anteriormente que confundía la actividad con los logros.

2. No escuchas
Incluso si tus empleados te hablan de algún problema o situación delicada, es probable que no los escuches realmente. Es muy fácil distraerse y no considerar el asunto. Pero convertirte en un buen oyente es fácil. Cuando un empleado está en tu espacio laboral para hablar, quita las alertas de emails, cierra la puerta y pon tu computadora en modo hibernar. Dale toda tu atención a la persona que está frente a ti. Así sentirá que la valoras y aumentará la calidad de la interacción.

3. No notas lo que tus empleados están haciendo
Brittney era gerente de finanzas en la firma de un cliente. Era agradable y tenía la habilidad para atraer la atención a sus “contribuciones”, aunque muchas de ellas no eran significativas. La mayoría de los empleados odiaban su soberbia, pero también el hecho de que el directivo notaba los esfuerzos de Brittney porque eran fáciles de observar. Y es que muchas veces los líderes no prestan atención a los realmente buenos.

El gran trabajo muchas veces se hace tras bambalinas, fuera de los reflectores. El brillo de la auto promoción no ciega a los grandes emprendedores. Ellos buscan a las personas que hacen un buen trabajo y las destacan. Así que presta atención a las personas que trabajan bien y hazles saber que estás agradecido por ellos. No te dejes absorber por aquellos que todo el tiempo están promoviéndose en lugar de producir resultados.

4. Tu actitud es pésima
Bill es un emprendedor que constantemente se queja de los malos que son sus empleados en el servicio al cliente. Él subestima y reprime hasta sus mejores esfuerzos; y aun así se queja de que su equipo no trate bien a los clientes. La ironía se le escapa.

Las actitudes son contagiosas. Las neuronas espejo se ven afectadas por el humor de aquellos que nos rodean. Los líderes son especialmente influyentes en el humor de las personas en su equipo. No esperes que los demás sean más optimistas que tú o traten mejor a los clientes de lo que los tratas a ellos. Recuerda: tu actitud es contagiosa, por lo que debes fijarte en la manera en la que actúas y trabajas cada día.

5. No puedes mantener la boca cerrada
A un joven emprendedor al que llamábamos Bob le encantaba compartir información confidencial sobre otras personas. En una sesión de cervezas después del trabajo, compartió algo que alguien de recursos humanos le contó sobre un colega que no estaba en la reunión. Lo que dijo de él era bastante desagradable. El empleado, considerado como un miembro productivo y valioso de la empresa, supo sobre la traición y dejó la empresa poco tiempo después.

No pienses que la confianza puede compartimentarse efectivamente. Si eres conocido por ser poco confiable en tu vida personal, pocas personas confiarán en ti en el terreno profesional. Y si la gente no confía en ti no se comprometerá contigo ni con tu negocio.


Pero nadie es un lector de mentes. Si quieres saber por qué tu equipo no está satisfecho, trabaja en construir confianza y en estar abierto a ambas, a las buenas y malas noticias. Pregúntales qué realmente piensan y lo más importante: escucha.

lunes, 12 de agosto de 2013

Como convertirte en un líder 360°

Lider 360
En su libro Líder de 360° John C. Maxwel dice “el 99% de todo liderazgo, no se da desde la cima, sino desde la zona intermedia de la organización”.

Por lo general las compañías u organizaciones poseen una sola persona a cargo o un líder. Te has preguntado ¿Qué puedes hacer tú, si quieres dirigir, crear algún impacto o contribuir en algo si no eres esa persona?


Básicamente este libro define que los líderes 360° influyen en las personas de cada área de la organización, al ayudar a otros, se ayudan a sí mismos.

Cualquier persona con habilidades de liderazgo puede ser un líder 360°, basta que quiera esforzarse en algo, mejorando y desarrollando su influencia con las personas a su alrededor. Lo mejor de todo es que lo puede hacer desde cualquier lugar de la compañía, no necesariamente tiene que ser el director o el jefe.

Maxwell dice que debemos olvidar el mito de “No puedo dirigir si no estoy en la cima”. Y en su libro “Desarrolle el líder que está en usted” nos muestra una escala a través de la que podemos ubicar el nivel de liderazgo en el cual nos encontramos. Te invito a identificar cuál es tu tipo de liderazgo según el escritor:

5. Personalidad: la gente lo sigue por lo que usted es y lo que representa. Líderes que se ha dedicado al desarrollo de las personas.

4. Desarrollo de personas: las personas lo siguen por lo que usted ha hecho por ellas. Reproducción, desarrollo de otros líderes. Este es el nivel más importante.

3. Producción: las personas lo siguen por lo que usted ha hecho por la organización, aquí las personas perciben el éxito.

2. Permiso: las personas lo siguen por así lo desean. Las personas lo seguirán mas allá de su cargo de autoridad.

1. Derechos: las personas lo siguen porque tienen que hacerlo. Su influencia no irá más allá del límite de su cargo.

El liderazgo es muy dinámico, y debe ganarse desde la posición en donde uno se encuentra, tratando de aumentar el nivel de influencia, escalando posiciones, valorando a las personas, tratándolas con respeto y no solo por el trabajo que hacen, sino porque usted en realidad se preocupa por ellos.

Influir en otros es cuestión de disposición, de habilidad. Maxwel indica que el liderazgo es una decisión, no un lugar donde nos sentamos. No importa donde estés, puedes marcar la diferencia y no necesitas estar en la pico para aprender a dirigir.


Ser un buen líder es un proceso de aprendizaje que dura toda la vida.

Fuente: Inspirulina