lunes, 16 de septiembre de 2013

Liderazgo y solución de conflictos

solucion de conflictos
El liderazgo es la capacidad que tienen algunos individuos para modificar o influenciar a los demás para lograr ciertos propósitos. Un buen líder es alguien capaz de manejar correctamente los conflictos. Hoy vamos a ver algunos puntos importantes sobre el liderazgo  y la solución de conflictos.

Si estás interesado en convertirte en un buen líder debes saber que eso es algo que se puede conseguir con cierto trabajo. Todos tenemos unas aptitudes que hemos potenciado de forma natural y otras que podemos potenciar con un buen entrenamiento. Te recomiendo que te formes en liderazgo y carisma si lo que quieres es convertirte en un buen líder. Te servirá en tu vida personal  y en la laboral. Serás tú quien guíe a los demás en lugar de dejarse guiar.

Por: Domenec Benaiges Fusté

Si lo que quieres es convertirte en un buen líder deberías tomar nuestro curso Cómo liderar, liderazgo carismático, con el que aprenderás todas las técnicas que te convertirán en un buen líder y lo harás con ejercicios con los que puedes ir progresando poco a poco.

Cuando eres un líder se espera de ti que guíes a los demás por el camino correcto. Por eso eres el líder, pero no solo esto sino que se espera de ti que seas capaz de evitar o de solucionar los conflictos que puedas encontrarte. Muchos de los conflictos que tiene que solucionar un líder se dan entre las personas que forman su equipo de trabajo, por ejemplo, lo ideal es que el líder tenga un estilo que evite las confrontaciones y los conflictos.

Un buen líder conoce a la gente con la que trabaja y sabe perfectamente cómo motivarla para evitar que haya conflictos graves, no obstante los roces y la competitividad siempre suelen tener lugar y es tarea del líder saber como solucionarlos y sobretodo como dejar contentas a todas las partes.

Un buen líder tiene visión de futuro. Además se anticipa a los acontecimientos. Como decimos un buen líder es aquel que tiende a evitar conflictos antes de tener que solucionarlos.

Pero si los conflictos tienen lugar un buen líder es aquel que es capaz de tomar decisiones, las decisiones correctas, bajo presión. La presión evita a mucha gente pensar con frialdad. Saber tomar decisiones de forma urgente y como decimos cotidianamente en caliente, es muy bueno. Eso sí, sin dejarse influenciar por el candor del momento, es decir, tomar decisiones en caliente pero de forma fría y responsable.

La presión es algo que no afecta a una persona que ejerce un liderazgo firme y que tiene capacidad de solución de conflictos. La presión es necesaria en muchas ocasiones para que el resto del equipo funcione correctamente. No es bueno trabajar solo bajo presión pero sí es bueno poder hacerlo sin que nos afecte ya que no siempre tenemos las condiciones óptimas para trabajar o tomar decisiones, sin presión, quiero decir.

Un buen líder además sabe diferenciar el grado de intensidad que tiene cada conflicto. No es lo mismo un roce entre dos compañeros de trabajo que una fuga de información de la empresa propiciada por alguna persona de nuestro equipo. Como en todo en esta vida hay una escala de intensidad con la que puedes medir un conflicto.

Un buen líder será especialista en detectar qué tipo de intensidad tiene cada conflicto y que puedes determinar entre alguno de los siguientes:

  • Incomodidad
  • Insatisfacción
  • Incidente
  • Malentendido
  • Tensión
  • Crisis

Todos ellos son perfectamente habituales unos en mayor medida que otros, un buen líder, como decimos, es alguien capaz de definir rápidamente de qué tipo de conflicto se trata y en función de cada uno tomará unas u otras medidas para solucionarlo.
Cuando eres tú el que se enfrenta a un conflicto habitualmente tiendes a verlo más grande de lo que es. No siempre es así, hay mucha gente buena solucionando y evitando sus propios conflictos, pero cuando la persona con la que tienes el problema, en caso de formar parte de un equipo de trabajo, no lo ve como tú es cuando es totalmente necesaria la presencia del líder y sus formas de solucionar conflictos.

Como decía antes un buen líder tratará de solucionar los problemas dejando a todo el mundo contento. Si tiene que hacer de juez y tomar partido por una de las dos partes, se explicará y dejará claros los motivos que lo llevan a tomar tal decisión. La persona perjudicada se puede sentir enfadada o preocupada pero la información y la comunicación permitirán que esa sensación sea inferior.

Las cualidades que llevan a un buen líder a tomar la mejor decisión y contentar a todas las partes de la forma que sea posible se basan como decíamos antes en la anticipación y la observación. Se anteponen a lo que puede pasar y prevén antes de que pase. Si acaba pasando son capaces de detectar el conflicto y la intensidad de este de forma rápida. Además tomará las decisiones de forma rápida y tajante. Un buen líder cuando toma decisiones lo hace con firmeza, sin echarse atrás.

Puede que se equivoque, claro está, pero también forma parte de las atribuciones de un buen líder saber reconocer sus errores y disculparse.

Lo bueno es que cuando el líder tome una decisión, sus subordinados sepan que no hay marcha atrás. Aunque también deben saber que el líder es razonable y que si se le argumenta debidamente se dará cuenta de su error, si es que lo hay y rectificará.

Para solucionar conflictos, pues, un buen líder tiene que tener capacidad de observación, saber interpretar correctamente lo que observa y tener la intuición suficiente para entender todo el conjunto de detalles sin necesidad de tener la información sobre todos.  Un buen líder sabe cuando alguien miente, por ejemplo. Pero también sabe escuchar a todas las partes antes de tomar una decisión.


Un buen líder no toma decisiones de forma arbitraria sino que lo hace meditando y conociendo todas las opiniones y factores que importan o tienen algo que ver con el conflicto.

Fuente: Revista digital Verdadera seducción

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