lunes, 24 de septiembre de 2012

3 estilos de liderazgo para 3 tipos de trabajadores


Dirigir una empresa y ser el líder de un grupo de personas que cada día tienen que sacar adelante un trabajo no siempre es fácil, ya que supone que, quien lo realiza, debe tener las suficientes habilidades como para influir, animar y motivar a los trabajadores a lograr conseguir los objetivos comunes, haciendo, además que se impliquen en dicha consecución.

Esto se complica si tenemos en cuenta que, si hay varios trabajadores, cada uno tendrá su propia personalidad, lo que hace que el líder también deba poseer la habilidad suficiente de aplicar distintos estilos de liderazgo según el trabajador con el que traten.

Por: Mercedes Torija

Alguno de los estilos de liderazgo que podemos desarrollar son los siguientes:

Liderazgo democrático: La toma de decisiones en este caso se realiza siempre tras escuchar las opiniones de todos los trabajadores o al menos de un grupo que presta su voz. Si existe algún problema, el líder ofrecerá varias soluciones, y el grupo elegirá la que crea conveniente.

Liderazgo autoritario: Es completamente opuesto al anterior, ya que en este caso el líder toma las decisiones sin contar con la opinión de los demás, y no presenta opciones, sino que impone las resoluciones al grupo. Este estilo de liderazgo es el menos aconsejable, ya que crea muchas tensiones en los empleados, que actúan más por temor al líder que por propia motivación.

Líderazgo liberal o laissez faire: En este caso los trabajadores gozan de absoluta libertad y el líder sólo interviene si se lo piden. Este estilo es muy productivo si los trabajadores tienen una gran conciencia de pertenecer a una empresa y están muy motivados pero, si no es así, puede que el trabajo no se desarrolle bajo los estándares de calidad necesarios para que la empresa sea competivtivoa.

Según los expertos lo mejor es adoptar un liderazgo democrático con componentes de los otros estilos, de forma que sea equilibrado y motivador a la vez y al mismo tiempo tenga autoridad suficiente sobre los trabajadores.

Fuente: Trabajados

lunes, 17 de septiembre de 2012

Cómo motivar a tu equipo en tiempos difíciles

Tu personal es el activo más importante de tu negocio. Sigue estos consejos para mantener una actitud positiva.
Frente a una crisis económica, muchos dueños de negocios optan, como primera medida, por un recorte de personal. Es una manera rápida de bajar los costos de operación. Pero esta decisión muchas veces no es la mejor, ya que se ve afectado uno de los principales activos de una empresa: su personal.
Seguramente te preguntarás: ¿cómo hacer crecer tu negocio en medio de una economía deprimida? La clave está en mantener alta la moral entre los trabajadores y, en consecuencia, sostener y hasta aumentar su productividad. Y esto no implica, necesariamente, un aumento en la nómina.
Tus mejores aliados
Blue Fountain Media -una empresa de mercadotecnia y diseño de páginas Web, con sede en Nueva York- necesitaba motivar a sus empleados. Sin tener que invertir un peso, la compañía abrió un foro de reconocimiento público dedicado a los "valiosos" miembros de su equipo.
Así, los logros de los empleados se muestran en un blog y también se invita a cada uno de ellos a fungir como embajadores de la marca en diversas redes sociales en Internet. "Eso refuerza la confianza dentro del grupo y nuestros colaboradores sienten que son propietarios virtuales de la empresa", afirma Alhan Keser, director de Mercadotecnia en Línea de la firma.
"Es fundamental -sobre todo, durante estos tiempos económicos difíciles-, que los dueños de pequeños negocios reconozcan el esfuerzo de sus empleados", dice contundente Cindy Ventrice, autora del libro ¡Alégreles el día! Reconocimientos laborales que funcionan (Make Their Day! Employee Recognition that Works). "Si puedes reafirmar el valor de tus empleados mientras tu compañía está enfrentando dificultades, cuando la suerte cambie no perderás a tu mejor gente", agrega.
Hazles saber que importan
Cuando piensas en cómo reconocer el trabajo de alguien, tal vez lo primero que se te viene a la mente son aumentos de salarios y premios. Pero también hay otras formas de asegurar que los miembros de tu equipo noten lo que realmente valen. Recuerda que casi todo lo que los dueños de pequeños negocios hacen en el lugar de trabajo influye directamente en qué tan valorados o qué tan poco apreciados se sienten los empleados.
Doug Dolan, quien dirige The Rose Restaurant, predica con el ejemplo: "Si me presento en el trabajo como víctima de la complicada situación de la economía, mi equipo asumirá las misma actitud. Por eso, reconozco los avances derivados de la labor diaria y constante de mis empleados, para que tengan siempre presente que trabajan para una compañía que sí los toma en cuenta".
Sin embargo, no todo el reconocimiento se da de la misma manera. Casi todos los negocios utilizan algún grado de "reconocimiento básico" a través de beneficios médicos, un horario de trabajo flexible y premios anuales. La clave está en tener claro cuáles son los incentivos que tus empleados consideran importantes.
Después de platicar con cientos de trabajadores, Ventrice halló que la piedra angular del reconocimiento significativo es, de hecho, la oportunidad. "Un premio puede ser una señal tangible de reconocimiento, pero los empleados ven el hecho de que se les brinde una oportunidad como la señal de que su jefe realmente los valora", explica.
Las oportunidades tampoco tienen que ser costosas; pueden ser tan sencillas como asignar clientes importantes a los colaboradores dignos de confianza o presentarles a una figura clave dentro de la organización. Según Ventrice, también se ha demostrado que a los empleados les parece más valioso cuando son reconocidos de manera individual, que si forman parte de un equipo.
Cuando se trata de reconocer la labor de algún miembro del equipo, el dueño o gerente del negocio es la pieza central. Al respecto, Ventrice habla acerca de la regla 50/30/20: sólo alrededor del 30% del reconocimiento general que reciba un empleado puede tener resultados antes de que se sature. Por lo tanto, 20% puede provenir del negocio (por ejemplo, premios) y el otro 50% debe proceder directamente del gerente o dueño.
Ryan Robinson, dueño de Do Dat Entertainment, aplica la filosofía de que un empleado descontento es un empleado improductivo. "Mantengo a mi gente motivada diciéndole cómo su desempeño contribuye de manera específica al éxito del proyecto. También me aseguro de que cada uno de mis colaboradores sienta que es de gran valor y que forma parte de un gran conjunto", comenta.
En una encuesta reciente que realizó, Ventrice encontró que el 70% de los entrevistados reportó que el reconocimiento más significativo provino de sus gerentes. Por lo tanto, es importante que, antes de agregar uno más a la lista, los pequeños negocios reflexionen sobre cuáles son los esfuerzos que ya han sido reconocidos.
Crea relaciones de calidad
En una empresa pequeña no hay excusa para no conocer a todos los empleados por su nombre, en qué área trabajan y cuáles son sus aspiraciones. "Pero el reconocimiento no funcionará si se carece de relaciones respetuosas", advierte Ventrice.
Puede haber un empleado que tenga una estupenda relación con su jefe y le pida un día libre. Pero cuando el gerente le dice que es demasiado indispensable como para ausentarse, el empleado en realidad lo percibe como un reconocimiento y no como una negativa a su petición. Mientras que otro trabajador que tenga una "pobre" relación con su jefe y que reciba un bono de $1,000, puede ver esta situación como una trampa y preguntarse: "¿Qué estará tratando de sacarme mi jefe esta vez?"
El objeto en sí que se entrega como muestra de reconocimiento es la pieza menos importante del rompecabezas. Una vez que el jefe establezca y consolide una buena relación con sus empleados, resulta tan simple como alentar de manera verbal el comportamiento positivo. Si un gerente se concentra en aquellos que reciben menos reconocimientos y procura identificar qué es lo que hacen bien y reconocérselo, es mucho más probable que esos trabajadores se esfuercen por hacer más cosas bien.
En una encuesta a empleados, Ventrice descubrió que el 57% de los reconocimientos más significativos costaron prácticamente nada, mientras que el 80% implicó un desem-bolso de menos de US$20. Por lo tanto, si buscas recompensar a tu personal por medio de artículos costosos, quizá tu estrategia esté equivocada, ya que como verás, el precio no marca la diferencia.
Algunos dueños de negocios creen que si elogian a alguien, automáticamente esa persona pensará: "Si soy tan bueno, entonces deben aumentarme el sueldo". Es un error. Pero si las cosas cambian para la compañía y ésta empieza a recibir toneladas de dinero sin repartir entre todos los trabajadores, la gente recibirá mensajes contradictorios que le indicarán que en realidad no se le valora.
Reconocimientos y despidos
Los emprendedores pueden confiar en el hecho de que sus empleados están muy contentos por tener un trabajo en estos momentos. Mientras muchas empresas se están viendo forzadas a despedir personal, el miedo recorre el resto de la fuerza laboral. Aunque el miedo es motivador, no crea lealtad ni da lugar a la innovación. Cuando los despidos son inevitables, el trato que se le brinde a los empleados que se van puede significar una gran diferencia para aquellos que se quedan.
Por ejemplo, el día que la compañía de software Remedy se vio obligada a despedir a cierto número de empleados, le dio a la gente la libertad de ir y venir como quisiera y que abandonara la oficina en el momento en que estuviera lista. Así, la empresa no sólo no perdió información clasificada alguna, sino que quienes se quedaron se sintieron optimistas y percibieron que el respeto se había mantenido intacto.
Después de una crisis marcada por una serie de despidos, es importante actuar con la mayor transparencia posible con los empleados que quedan. Seguramente hay muchas preguntas que aún no han recibido respuesta, de ahí que es fundamental que se mantenga abierto el canal de comunicación con tu equipo, a fin de que se sientan valorados.

viernes, 14 de septiembre de 2012

¿Líderes en crisis? Carecen de equilibrio

Los líderes de hoy parecieran ser unos malabaristas de la vida. Entre el profesional y el personal, encontrar el equilibrio es casi una palabra imposible de aterrizar, sin embargo, el balance es primordial para quienes están marcando una nueva ruta de liderazgo.
Por: Tatiana Gutiérrez
Para Marco Serrato, tomador de decisiones y director general de Educación Ejecutiva del Tecnológico de Monterrey, el ser un líder involucra algo más que encabezar a un cierto grupo de personas. El líder es sinónimo de guía y equilibrio.
¿Cómo lograrlo cuando en ese personaje recae la responsabilidad de liderar proyectos, estrategias y al capital humano? Además, debe ser una persona que sea un ejemplo a seguir no sólo por sus acciones y aptitudes empresariales, sino por su cualidad de mantener en balance en todas las partituras de su vida.
De acuerdo con este experto, un líder de hoy que está a la vanguardia del manejo de recursos humanos y que pudiera ser capaz de crear un ambiente de Inteligencia Colaborativa, debe tener muy claros los siguientes temas:
Ver dónde te encuentras: Aunque pareciera lógico, el realizar un ejercicio que sirva para ubicarte en qué parte de tu vida laboral y personal te encuentras, podría ayudar para definir prioridades en el día a día y de esta forma ayudar a organizar y controlar cada una de tus actividades.
Qué te ha traído a este punto: Es momento de poner sobre la mesa los aciertos y errores que te han llevado hasta el punto donde te encuentras, de esta forma el analizar a fondo cada uno de tus aciertos y descontentos podrían ayudarte para definir y guiar el siguiente paso.
A dónde quieres llegar: Aquí es donde el “cómo te gustaría verte” es el primer paso para desarrollar una idea exitosa o comenzar a modificar y enderezar caminos para llegar a un punto aún más alto. Es por ello que en este punto es necesario tener muy en claro las prioridades que dominarán tu ritmo de vida de aquí hasta que llegues al siguiente objetivo.
Si bien el ser un buen líder suele ser complicado para algunas personas, el encontrar el balance de tu vida personal y laboral es, para algunos, casi imposible.
“Cuando el día a día te consume, es importante hacer un alto para decir hacia dónde se quiere ir, tanto a nivel profesional como a nivel personal. Aquí las prioridades juegan un papel importante”, comenta Marco Serrato al asegurar que es uno de los puntos más complicados por realizar.
Pero…  ¿cómo definir prioridades?
Ante un ritmo de vida donde la balanza suele inclinarse hacia la parte laboral en lugar de la parte personal y donde las prioridades no suelen ser lo que realmente es una prioridad, estos sustantivos pueden ayudarte a poder encontrarlos.
En orden de importancia, la definición de las prioridades, idealmente debería ser de la siguiente forma: Yo, salud, familia y trabajo, y, para cada una de ellas establecer objetivos muy claros. De tal forma que la persona pueda cuestionarse si está contribuyendo a lograr sus metas o no.
“Quizá podría interpretarse como algo coloquial –y hasta de sentido común-, pero uno debe de cuestionarse si las cosas que hacemos día con día nos ayudan para llegar al objetivo anhelado. Si no es así, es necesario corregir; si es afirmativo, es hora de continuar y pulir. Y, finalmente, para lograr el balance, es necesario considerar la integralidad”, indica el directivo.
Cuando se habla de la palabra integral, es necesario que el tomador de decisiones se asegure que cada uno de los componentes de su vida, tanto en lo personal como en lo profesional se complementen unas con otras. Es necesario no hablar de cada uno de ellos como entes individuales, sino de lo que resultan en su conjunto.
Es así como un BUEN LÍDER puede definirse con la siguiente ecuación:
Ser un líder + definir prioridades + llegar a un balance + realizar de manera integral cada una de las actividades = LÍDER EFICAZ
Sabiendo las dificultades que tiene lograr un balance efectivo, el Tecnológico de Monterrey, a través del Campus de Educación Ejecutiva, y Oxford Leadership Academy, iniciaron un Programa de Alta Dirección denominado: Self Managing Leadership©, a través del cual, los participantes pueden iniciar una transformación personal, basada en la introspección, que les permitirá clarificar su enfoque y definir sus prioridades para la construcción del siguiente capítulo de su vida, en los ámbitos personal y laboral.
Con ésta capacitación se abre una ventana para que los líderes empresariales puedan tener una visión de negocio diferente, con enfoque estratégico y desarrollo del liderazgo.

Fuente:Alto nivel

lunes, 10 de septiembre de 2012

Los 3 estilos de liderazgo de la empresa


En una empresa puede haber varios estilosde liderazgo pero solo el más efectivo será el que mejore resultados en la empresa. Una empresa puede liderar  en el mercado o con sus empleados pero normalmente el estilo de liderazgo en la empresa es el mismo en el mercado que dentro de la empresa.

Es raro que una empresa trate muy bien a los clientes y luego trate mal a sus empleados y viceversa, se suele extender un poco el estilo de liderazgo en la empresa de dentro a fuera o de fuera a dentro.

Por Domenec Benaiges Fusté

Liderazgo de robot

Este estilo de liderazgo se da cuando una empresa solo piensa en números, productividad… Dejando completamente de lado el factor humano. Grave error que puede costarle millones e incluso la ruina a la propia empresa. Este estilo de liderazgo lo tienen empresas de telefonía que amparándose en su monopolio y actitud ventajosa les da igual tratar mal a los clientes porque mantienen un estilo de liderazgo de robot, es decir, solo piensan en que están recibiendo beneficios y qué eso es lo único que importa.

Con total seguridad te puedo decir que esas empresas terminarán mal o arruinadas porque no saben anticiparse a lo que vendrá y olvidan completamente el factor humano. Te voy a poner un ejemplo rápido. Estas empresas solo luchan por la tiranía y por imponer su modelo. Así que llevan años poniendo precios caros a mensajes de texto, ahora salen servicios como “Whatsup” gratis que permiten mandar mensajes gratis mientras las compañías cobra hasta 0,15 céntimos por mensaje. Con lo cuál ese es un nicho que han perdido completamente por no saber escuchar y por mantener un estilo de liderazgo obsoleto.

Tal es su demencia que han llegado al punto de pedir cosas absurdas como que el todopoderoso Google les pague así por que sí.

Algo debes tener claro, NO convives con robots, convives con humanos y por lo tanto jamás tienes que tener un estilo de liderazgo basado en número porque el factor humano es lo único que te dirá si esos números cuadrarán en un futuro o te quedarás arruinado.

Si bien es cierto que hay que tener este tipo de estilos de liderazgo en la empresa debes combinarlo con otros porque solamente por si solo, a la larga te traerá problemas, fuga de clientes, descontento de empleados, fuga de información, mala publicidad e inclusive la bancarrota.

Este estilo de liderazgo debes combinarlo con otros.

Liderazgo de compañerismo

Este es uno de los estilos de liderazgo en la empresa que atiende solamente a tus relaciones con otras empresas y con tus empleados. Las empresas tienen la mala costumbre de pensar que la otra empresa es la enemiga a la que hay que evaporar y destruir. Esto es absurdo y no tiene porque ser así. Te voy a ofrecer un gran ejemplo de humildad que vi cuando viajé a la república dominicana.

Estaba tomando un zumo en una ciudad cuando el chico que iba conmigo preguntó: ¿”Por qué no vendéis cafés?” y respondió: “¿Porque eso es lo que hacen los de allá enfrente. Si nosotros empezamos a vender café de que vivirían ellos?”.

¡OH vaya! Una empresa puede tener más objetivos que el puramente económico. ¿Increíble verdad?

Una empresa debe ir a ganar dinero porque ese es su objetivo pero lo que no puede hacer es venderse, usar estratagemas e ir a “todo o nada”. Llevar una actitud de colaboración y compañerismo con las demás empresas llevará a la tuya mucho más lejos. Los intercambios comerciales son imprescindibles y pueden evitarte la quiebra, no lo olvides.

Respecto a los empleados es importantísimo fomentar el compañerismo entre ellos. Así se compenetrarán mejor y trabajaran más a gusto y motivados. Lo peor que puedes hacer en una empresa es obviar el compañerismo y no fomentarlo porque así es como a lo tonto surge el moving y problemas entre los empleados que solo hacen que perjudicar a tu empresa.

Una empresa debe ser como una gran familia, eso no solo ayuda a que todo el mundo esté mejor sino que termina beneficiando mucho a tu empresa.

Liderazgo humano

Este tipo de liderazgo humano es el que estilan las empresas que marcan la historia y un antes y un después pero sin embargo es un estilo de liderazgo que pocos quieren implementar porque antes les ciegan las ganas de sed y poder. ¿Quieres tener una empresa que gane dinero a costa de arruinar a otros? ¿O quieres tener una empresa que ayude y haga las cosas bien?

Solo las personas realmente inteligentes son capaces de entender que haciendo las cosas bien supera con creces los beneficios de chimpancé rápido que puedes hacer con métodos menos éticos y rastreros.

Convivimos con seres humanos así que debemos tratar a los empleados como seres humanos. Hacer que tus empleados hagan horas extras sin pagarles cuando tienes dinero de sobra, explotarles, pedirles más de lo que pueden dar. Engañar con tus productos… Todas estas cosas no solo son cosas que a la larga terminarán hundiéndote (porque es lo que pasará) sino que te volverá una persona más miserable.

Hace unos días salió la presidenta de Argentina diciendo que en el año 2001 hubo hasta 5 presidentes en Argentina, revoluciones fuertes con muertes porque quisieron hacer pagar su crisis económica a los débiles. Porque olvidaron tener un liderazgo humano. Esto es precisamente lo que está pasando en Europa, se olvidaron de liderazgo humano y esto, más tarde o temprano, terminará pasando factura.

Para que una empresa triunfe y llegue lejos, con buen karma y sin problemas tienes que tener un equilibrio entre los 3 tipos de liderazgo que te he presentado. Los números tienen que cuadrar, pero no a cualquier precio. Se puede tener una empresa productiva, que de mucho dinero, dónde tus empleados se sientan orgullosos de trabajar contigo y tanto tus clientes, empleados como competencia esté agradecido de tu buen comportamiento.

A la hora de aplicar los estilos de liderazgo en la empresa recuerda que debes tener siempre un equilibrio, mezclar los tres. Si eres demasiado “humano” se pueden terminar aprovechando de ti y dándote gato por liebre. Pero si eres demasiado robótico que solo piensas en el poder y los beneficios puedes terminar en la cárcel por corrupción, siendo odiado por todos… ¿Vale la pena arriesgar todo por lo que has luchado por un mal liderazgo? ¡NO! Debes aprender a liderar correctamente para sacar tu empresa adelante y llevarla lo más lejos posible.

lunes, 3 de septiembre de 2012

En Busca de un Liderazgo Olímpico: 5 enseñanzas que le deja el TaeKwondo a las Organizaciones


Viendo la demostración de capacidades hechas por Sebastián Crismanich en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, no puedo menos que mencionar algunas de las coincidencias entre lo que brinda el Taekwondo y lo que veo continuamente que las organizaciones precisan.


Las 5 enseñanzas

Te enseña a prepararte, mental y físicamente para dejar tu huella, lo que te recuerda un propósito elevado, superador de obstáculos mínimos. Prepararse para el éxito se traduce en la práctica a ser testigo continuo de cambios de estado actitudinales, corporales y espirituales, lo que disminuye tus miedos, oxigenando tu voluntad. Domina tu voluntad, escucha más a tu corazón que a tu cabeza, que esta última siempre tratará de ir a lo seguro, segundo a segundo. Para el corazón el tiempo pasa más de prisa y está más dispuesto a arriesgarse. Síguelo, ahí está la pasión, lo que convierte a gente común en personas extraordinarias. Y si alguna vez el corazón calla también, busca un ejemplo, de alguien a quien admires, de ese ‘alguien’ en quien te puedas reflejar. Y sigue. No te detengas. Verás cómo le vuelve la ‘voz’ a ese corazón, antes de que puedas notarlo.

Te enseña a tener valor de ir un poco más allá. Porque allá, ahí afuera, en la arena competitiva – no en tu oficina, casa o sector – es donde pasan las cosas, donde te pruebas, donde puedes sacar lo mejor de ti, y creces un centímetro más, profesionalmente. Allí está el Sentido, no en tu zona cómoda. Esto te recuerda que había un lugar donde alguna vez te animaste a sonar que llegarías. Por eso, ten el valor de recrear día a día tu imagen interna, repensando la arquitectura de tus hábitos, creencias y fronteras, de manera de ir zigzagueando, de a una, las barreras que te impiden dar un paso más. Luego míralas a los ojos y toma tú el control. Contagia eso en tu equipo, clientes y colegas. Lo necesitan más de lo que te imaginas.

Te enseña a luchar por un objetivo, por lo que crees, no por una medalla. Posiblemente la medalla es lo que quieren otros de ti. Esto te recuerda que la medalla es la consecuencia de un proceso bien pensado, un esfuerzo diferente y una estrategia inteligente. El efecto de preguntarte cosas que la mayoría no se atreve a preguntarse. Como es común, la gente verá la ‘medalla’, pero el único que en definitiva será capaz de replicar un proceso de excelencia será aquel que lo ha diseñado y transitado. Tu eres esa persona y, por simples matemáticas, cuantos más procesos y rutinas de excelencia diseñes e implementes, más rápido llegará la ‘dorada’ (eso que algunos llaman ‘suerte’).

Te enseña a caerte y levantarte, lo que te recuerda que eres humano, pero que no puedes mantenerte en el piso mucho tiempo y que menos puedes dar esa ventaja a tu oponente, faltando poco para el final. Tu dignidad te implora que recuerdes que lo importante será, al culminar cada proyecto, poder sonreír con dignidad, a partir del orgullo personal que te da el saber que diste todo para lograrlo. Cada vez que te levantes, tu autoconfianza se eleva por sobre el promedio y, automáticamente, construye un nuevo blindaje hacia trivialidades emergentes, que ya no podrían impactar en tu tejido más profundo, en tus impulsores más intensos.

Te enseña a agradecer a tu equipo, lo que te recuerda que debes dar las gracias más seguido: haz este ejercicio: mira a tu alrededor y observa (o visualiza) a aquellos que te ayudaron a conseguir tu éxito, grande o pequeño, trascendente para otros o sólo para ti mismo, y agradéceles. Pero un consejo: hazlo frente a un espejo…

 Fuente: DeGerencia