lunes, 27 de junio de 2011

Cómo quiero que sea mi jefe


Saber escuchar, aceptar otros puntos de vista, reconocer el trabajo y crear un buen ambiente. Éstas son, principalmente, las habilidades que debe tener el líder ideal para los trabajadores españoles. Sin embargo las competencias claves de un ‘manager’ no se corresponden con las que observan los empleados nacionales, de acuerdo con un estudio de BPI Group.

Por B. Elías

¿Cómo quiere que sea su jefe? Para el 65% de los españoles la primera habilidad del manager ideal debe ser la capacidad de escuchar y aceptar otros puntos de vista y sugerencias, de acuerdo con una encuesta realizada por BPI Group y BVA. A esta competencia le siguen el reconocimiento del trabajo de sus empleados, para el 58% de los españoles; el fomento del espíritu de equipo, según el 55%; la comunicación, también para un 55%; y la creación de un clima de confianza, para el 43%.


En cuanto a las habilidades que deben poseer los líderes para afrontar los retos destacan la capacidad de planificación, según más de la mitad de los encuestados nacionales; la capacidad de motivación, para un 42%; la confianza en sí mismo, un 33%; la capacidad de motivar, un 30%; y el poder para cohesionar al equipo, un 28%. De hecho, los españoles valoramos más las habilidades sociales como claves para que un jefe sea bueno que las que están relacionadas con el negocio, como el tomar decisiones, el saber delegar o la trayectoria profesional, que están peor valoradas.


Sin embargo, estas percepciones no se corresponden con la realidad: la opinión de los empleados sobre sus jefes directos y directivos demuestra que sus habilidades no se corresponden al perfil ideal –la encuesta de BPI Group se ha realizado a 6.800 trabajadores en once países-. En España se considera que las competencias más importantes que tiene el manager son la confianza en sí mismo, la planificación, la capacidad de reacción a cualquier problema y la de adaptación.

El desajuste también se observa entre lo que se tiene que tener para afrontar los retos, y lo que realmente se posee. Los empleados nacionales piensan que la confianza en sí mismo es la mayor competencia de sus jefes, a la vez que les reprochan su falta de autocrítica. Es decir, que cuando se equivocan no saben reconocerlo.

Lo que es inaceptable

Las actitudes de los líderes que los españoles no toleran son la apropiación del trabajo de un empleado sin consultárselo, para la mitad de los encuestados; la falta de interés por su trabajo, para el 44%; la falta de tacto (44%); la incapacidad para organizar un equipo (43%), y el cambio continúo de opinión (41%).
En general, la opinión de los trabajadores se ha vuelto más negativa. El 28% de los españoles no tiene una buena percepción de su superior director, y el 32% no la tiene de los directivos de su empresa. En 2007, el jefe reunía el 19% de las opiniones desfavorables, y los altos mandos, el 28%.

Estos datos son llamativos si se tiene en cuenta que el 62% de los empleados cree que su relación con el jefe influye de forma significativa en su implicación en la compañía. Para los españoles, tener una relación justa y respetuosa con el superior, la confianza y el apoyo en los momentos difíciles son claves para su involucración y compromiso en el trabajo.

Fuente: Expansion

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