jueves, 24 de febrero de 2011

Diez formas de comportamiento que ocultan problemas de baja autoestima

1. Quien disfruta criticando, juzgando y menospreciando a la gente, especialmente a quienes considera más exitosos que él, a veces como una manera de justificarse. No logra dar una sugerencia constructiva, o porponer una acción positiva. En el fondo, sus esfuerzos están dirigidos a proyectar en el otro y en el mundo, la opinión que se ha formado de sí mismo.

2. Quien pone un montón de energía para evitar llamar la atención, trata de pasar lo más desapercibido posible, pues está convencido de que no es digno de dicha atención. No es capaz de aceptar un cumplido porque durante muchos años alimentó una autoimagen de alguien inadecuado, no merecedor de aprecio.

3. Quien no puede evitar quejarse, y suele sentir placer al hacerlo, y aprovecha toda oportunidad que encuentra para practicar esta especialidad. No importa lo que la vida le traiga, siempre es capaz de encontrar la falta, focalizarse en ella y quejarse sin cesar.

4. Quien se daña mediante hábitos adictivos, trastornos de la alimentación, o fobias, (anorexia, bulimia, tabaquismo, alcoholismo, …).

5. Quien tiene miedo de exponer sus verdaderos sentimientos porque no puede enfrentar un posible rechazo. Nunca pide ayuda y también evita quejarse o reclamar incluso cuando tenga todos los motivos válidos para hacerlo.

6. Quien sigue a la manada para conseguir ser aceptado en ciertos círculos o grupos. No confía en que puede seguir su propio camino y a la vez ser apreciado. Deja de mostrarse tal cual és, y se mimetiza con el grupo para experimentar aprecio y valía.

7. Quien no puede dejar de hablar para mostrarse, necesita figurar, y este comportamiento se presenta de dos formas. La primera es motivada por el temor a no ser visto, o escuchado, por la preocupación a no tener la oportunidad de decir algo, aunque lo que quiera decir no aporte nada, lo importante es hablar (y no aquello de lo que habla), porque de esta manera siente que existe, como una forma de compensar una autoimagen de existencia de poca magnitud. La segunda es la típica fanfarronada, que suele tener poca consideración por la verdad, con jactancias omnipoderosas y promesas grandiosas, que producen una la autogratificación momentanea que le da presumir.

8. Quien siempre está buscando chivos expiatorios. Si algo sale mal, culpa a alguien más. Siempre encuentra allí afuera a quien asignarle la responsabilidad de sus errores, problemas, fracasos. A veces como una forma de compensar un sentimiento de culpabilidad, que lo lleva a tener que demostrar en forma sobrecargada su inocencia, sin percibir que al hacerlo se llena de impotencia.

9. Quien lo sabe todo. Suele experimentar cierta aversión al error propio y tiene su autoestima asociada a demostrar que tiene la respuesta correcta, con las serias dificultades de aprendizaje y sociales que esto genera.

10. Quien siente envidia por los logros ajenos. Sin darse cuenta, interpreta (destructivamente) el logro ajeno como una demostración de su incapacidad, y eso le duele, y se siente mal si otro consigue algo que él mismo desea, y por eso no puede expresar con franqueza frases como: “¡Te felicito! ¡Bien hecho! ¡Me alegro por vos!”

Hay literalmente cientos de patrones de comportamientos posibles vinculados a la falta de auto estima. Al menos yo (aunque pongo energía en trabajar mi autoestima y veo como este trabajo fue rindiendo frutos), no me considero superado y menos cuando respondo a ciertas circunstancias en “piloto automático”, desatento, sin consciencia.

Fuente: Puerto Managers  

No hay comentarios:

Publicar un comentario