jueves, 6 de enero de 2011

Liderazgo femenino vs. liderazgo masculino


Eterna discusión de las teorías de management: ¿existe el estilo de liderazgo femenino, que sería un estilo posible, distinto y moderno; y un estilo de liderazgo masculino, que sería tradicional y jerárquico?


Cuando se trata de hombres y mujeres en el trabajo, ¿existe alguna diferencia en el tipo de trabajo que les gusta hacer?

Clasificamos 8 tareas habituales que se realizan en las compañías:
  • Consultoría: recolectar y transmitir información.
  • Innovación: crear ideas y experimentar con ellas.
  • Promoción: explorar y presentar oportunidades nuevas.
  • Desarrollo: evaluar y planificar aplicaciones.
  • Organización: acomodar y estructurar personas y recursos.
  • Producción: asegurar una producción sistemática y regular.
  • Inspección: controlar contratos y procedimientos.
  • Mantenimiento: elevar estándares y calidad.
Después de una investigación basada en que hombre y mujeres empresarios eligieran la tarea preferida (13.000 encuestas), los resultados indican que no es verdad que las mujeres prefieren tareas diferentes a la de los hombres. Por lo tanto, deberíamos preguntar si quienes seleccionan están creando un prejuicio (¿?). No cabe duda que en general, hay pocas diferencias entre las preferencias laborales de hombre y mujeres, según los resultados de la encuesta. Pero ¿qué piensa usted?.

La mujer ejecutiva de hoy debe poseer habilidades para ser eficiente en:

- Delegar y dar autoridad.

- Resolver en forma innovadora los problemas, mediante la toma de decisiones por unanimidad.

- Articular la visión, los valores, la filosofía y las metas.

- Fomentar el trabajo en grupo con espíritu de cooperación y colaboración.

Las tres áreas básicas de habilidades que una mujer debe desarrollar para ser más eficiente son:

Habilidades técnicas: El dominio de las herramientas, lenguaje y habilidades características de una profesión, ya no son suficientes.

Habilidades interpersonales: Se refiere a la habilidad para trabajar en grupo, con espíritu de colaboración, cortesía y cooperación, respetando las necesidades de otras personas para obtener objetivos comunes.

Habilidades conceptuales: Se refiere a las habilidades para contemplar la organización como un todo. Incluye la habilidad para coordinar e interpretar las ideas, los conceptos y las practicas, y para analizar, predecir y planificar, viendo el cuadro total.

Existen algunos factores que muchas veces detienen a las mujeres en su desarrollo profesional, como ser:

Falta de modelos: Es muy bajo el porcentaje de mujeres que ocupan puestos gerenciales (aunque el número va en ascenso).

Falta de igualdad en los salarios: Todavía no existe una igualdad de remuneración por posiciones iguales entre hombres y mujeres.

Discriminación: Existen sin dudas hombres que solo promueven a otros hombres. En una encuesta efectuada por la revista Fortune de 201 ejecutivos solo el 16% pensaba que era MUY POSIBLE que una mujer lo sucediera como jefe ejecutivo en la próxima década.

Sensación de aislamiento: Esta sensación es común entre las mujeres que ocupan puestos de gerentes. A menudo son las únicas mujeres en una junta.

Estereotipos: El estereotipo consiste en considerar a las mujeres como madres, hijas, esposas o amigas, o categorizarlas como que son emotivas, con mal humor o susceptibles.

El efecto del techo de vidrio: Ann Morrison conceptualizó ésta idea en un libro y se refiere a la barrera transparente o discriminación sutil contra las mujeres que dice que el "techo de vidrio" impide a las mujeres a llegar a puestos de dirección por el solo hecho de ser mujeres. Muchas llegan al techo de vidrio y una vez en ese nivel, se ven frustradas por la falta de oportunidades de ascensos. En este punto muchas mujeres deciden aventurarse en sus propios emprendimientos.



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