jueves, 6 de enero de 2011

Liderazgo: El valor del empowerment

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Ejercer el liderazgo consiste realmente en dirigir, estar a la cabeza de un grupo, aunque tal y como se practican las cosas muchas veces la gente confunda el papel de líder con el papel de “jefe” a secas, es decir con el papel que cumple aquel que se limita a transmitir órdenes, sean estas recibidas de otros jefes superiores de quien las imparte, o bien propias, y hacer que quienes estén a su cargo asuman la responsabilidad de cumplirlas.

Esta práctica, muy en boga durante el siglo XX, ha hecho que nos confundamos de lo que realmente es un líder y, en consecuencia, que nos alejemos del liderazgo real, a pesar de que en el mundo actual, en estos albores del siglo XXI, el mundo empresarial y global necesita más que nunca líderes reales, líderes con conciencia de liderazgo.

Por ejemplo, cuando hablamos de motivar a los equipos, no nos damos cuenta de que esto conlleva el deseo de que las personas hagan algo sin saber siquiera si ese “algo” les gusta, lo que hace que no lleguen a motivarse ni a integrarse a ese proyecto o a ese grupo con el que se pretende crear equipo.

Debemos ser conscientes de que cuando se ejerce un liderazgo con auténtica conciencia de líder, lo que hacemos es cuidar del grupo que está a nuestro cargo, mediante el ejercicio del talento y el ejemplo para crear equipos inspirados e integrados.

Los resultados que se consiguen cuando se cuenta con un líder real se observan muy pronto, porque un equipo inspirado e integrado, es aquel donde cada persona se siente parte integrante del proyecto, que también forma parte de su desarrollo profesional a través de sus talentos y habilidades, y participa así, de forma individual, en un proyecto global, lo que hace que en el día a día, no tengan la necesidad de ser motivados dado que ellos actúan de motu proprio, porque sienten que están haciendo lo que les gusta y que les gusta  aquello que están haciendo.

Esto hace que el proyecto pase entonces a ser un proyecto común en el que cada uno aporta su talento, su creatividad para llevarlo a cabo en grupo, creando así una comunidad empresarial coherente.

Cada día en cada faceta de nuestras vidas se nos presentan oportunidades de liderazgo. Nos atrae la posibilidad de destacar en nuestro trabajo, en el hogar, en nuestra vida social y en la aldea global.

Es cierto que muchas veces dudamos a la hora de asumir la responsabilidad de ejercerlo, porque somos conscientes de que liderar es, también, una tarea peligrosa a pesar de ser muy atractiva.

El liderazgo con conciencia es un liderazgo en el que, como en todo, puede —y en muchos casos incluso debe— surgir el conflicto, porque de una u otra manera se opone, desafía a las antiguas creencias y exige, en cierta manera, nuevas formas o modelos de hacer las cosas, todo lo cual causa dolor.

Hemos de tener presente en todo momento que cuando las personas, por las razones que sea, se sienten amenazadas atacan a quienes promueven el cambio y como resultado tanto los líderes como las personas a su cargo sufren las consecuencias.
Por ello, si queremos ejercer un liderazgo con excelencia y desde la conciencia, antes que nada hemos de aprender a conocernos a nosotros mismos, no solamente en nuestro ejercicio del liderazgo sino también y sobre todo como personas.

Este autoconocimiento nos hará ejercer nuestro liderazgo desde otra óptica, porque en vez de vernos separados de los demás más bien estaremos aprendiendo a reconocernos en ellos para ser nosotros.

Resumiendo: nuestra tarea como líderes consiste en aprender a SER nosotros mismos y así, desde nuestra evolución personal, desarrollar esa capacidad que nos haga poder liderar con un mayor conocimiento de lo que somos más, si cabe, que de lo que hacemos.

Un liderazgo con conciencia nos lleva más rápidamente a cambiar las formas de hacer, mejorándolas y adaptándolas a los nuevos tiempos a través de la creación de comunidades empresariales dinámicas y comprometidas que den paso al avance y renovación y evolución empresarial en que estamos inmersos.

El espíritu de comunidad  es la cualidad que da a muchas empresas una ventaja sobre sus competidores. Carmen Yates

La innovación es lo que distingue al líder de sus seguidores Steve Jobs

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