viernes, 31 de diciembre de 2010

Peligro, jefe vendemotos

¿Su superior siempre se mantiene al margen, no se involucran en nada y es responsable cuando las cosas salen mal?

Por:

¿No sabe hacer su tarea pero ha desarrollado una habilidad especial para disfrazar ese desconocimiento, que no se note, y encime quedar bien? ¿Busca la complicidad o la benevolencia de los responsables de la empresa y los dueños con favores incluso personales? Si ha contestado Sí estas preguntas… ¡Enhorabuena!, su jefe es un negado, un jefe vendemotos o un jefe por la cara, como prefiera llamarlo.

Incompetentes

El principal problema de estos directivos o mandos medios es que no tienen el nivel que requiere el puesto y han llegado a él gracias a su palabrería, sus habilidades sociales y su innata capacidad para aprovechar el trabajo de los demás. Es la máxima evolución de esa especie tan común en la jungla laboral que es el trepa de oficina.

Las palabras que hemos empezado a usar este año

A pesar de su aroma a éxito y sus grandilocuentes frases hechas, este tipo de jefes acaban siendo nocivos en la empresa y sus resultados. Suelen rodearse de subordinados muy cualificados para que saquen el trabajo adelante, aunque su falta de liderazgo deriva en un descenso de la productividad y en una jornada laboral interminable. De hecho, el Foro Económico de Davos afirma que la baja productividad de las empresas españolas se debe, en un 60% de los casos, a la "pobre calidad de sus directivos".

Chupasangres de oficina

Actúan como vampiros, consiguen trasladar la responsabilidad y la carga de las tareas a los demás, y que éstos las asuman como propias para poder entregar en plazos. Además, estos inútiles en el trabajo, que dan dolores de cabeza a todo el que haya tenido la desgracia de cruzarse con ellos, acaban siendo promocionados por encima de trabajadores de mucha mayor valía. ¿La razón? Los jefes vendemotos son especialistas en hacer la rosca a sus superiores, algunos de los cuales son parientes o amigos que le auparon hasta el cargo por lo que jamás le cuestionarán.

Hacerlo sería ponerse en evidencia delante de todos los empleados. "Por eso es por lo que muchas veces tenemos la sensación de que se promociona al inútil, cuando en realidad lo que se está reconociendo es su labor de peloteo", afirma Tomás Álvarez, director del Instituto de Psicología Empresarial (ISEP). La proliferación de esta poco rentable especie de directivos ha contribuido a la aparición de numerosos grupos de empleados damnificados por sus artes en redes sociales.

Una voz en los perfiles

Basta con realizar una simple búsqueda en Facebook para encontrar numerosos perfiles dedicados a los mandos empresariales negados. El que sabe sabe, el que no, es jefe, Por qué siempre ascienden a los inútiles o Mi jefe es un inútil y un vago son algunos de los más populares, y ya cuentan con decenas de seguidores. Quizá usted sea el siguiente en unirse a la causa.

Fuente: http://es.finance.yahoo.com/

No hay comentarios:

Publicar un comentario