domingo, 3 de octubre de 2010

Cómo Los Líderes Pueden Enfrentar Los Problemas Éticos De Las Organizaciones


Los Líderes de todas las organizaciones deben lidiar con problemas éticos de manera frecuente, por lo que es necesario aprender a reconocerlos y a abordarlos con efectividad.

En respuesta a la intensa presión por resultados a corto plazo, los Líderes que trabajan para las empresas y gobiernos, a menudo toman atajos que no deberían.

Esos Líderes utilizan todo tipo de racionalizaciones para justificar sus comportamientos no éticos en las organizaciones, con expresiones que pasan por: "todos lo hacen", “siempre ha sido igual, nada tiene por qué cambiar”, "nadie saldrá perjudicado por esto", “es sólo por esta vez”, “si no lo hago así, el proyecto no avanza y todos podemos perder nuestros empleos”, “en los negocios, lo único que importa es el dinero”.

Mientras tanto sus colaboradores se ven implicados en una red de complicidad, que normalmente, sólo conocen por comentarios de pasillo, y de la cual, la mayoría no desea ni forma parte activa, pero tienden a aceptar, por temor a la pérdida de sus puestos de trabajo.

Es así, como se escuchan comentarios similares a los que expongo a continuación, de parte de los colaboradores: "sería despedido si me quejo”, “no puedo hacer nada para evitarlo”, “no tengo firma autorizada, así que pueden hacer lo que quieran”, “todos roban, ¿cuál es el problema?” y muchos más.

Por otra parte, existen múltiples problemas, que tanto los Líderes como sus colaboradores consideran como normales y dentro de la ética, pues por tradición o desconocimiento, se han resuelto de formas no éticas, por lo que es preciso atajarlos y desenmascararlos.

La mayoría de nosotros queremos comportarnos éticamente, y también sabemos cuando algo no está bien. Pero, en determinados momentos, puede ser muy difícil hablar y/o actuar de acuerdo a nuestras creencias y valores.

En los últimos años, se han realizado una serie de investigaciones en los campos de la psicología social, la neurociencia cognitiva y la economía del comportamiento que han ayudado a comprender qué condiciones hacen que sea más fácil de hablar del tema efectivamente, dentro de las organizaciones, para cambiar este comportamiento.

He aquí algunos consejos sobre cómo los Líderes pueden ocuparse de las cuestiones éticas en el lugar de trabajo:

En primer lugar, los Líderes deben reconocer cuáles son esos problemas éticos.

Existen muchas áreas grises sobre este tema, pues parece que no contamos con un patrón ético en el cual coincidan todas las partes de la sociedad. Lo que para algunos parece estar bien, para otros resulta anti-ético.

Debajo de estas líneas te doy una pequeña lista publicada por Elmy Rosario Galarce en su artículo: "¿Por qué una ética profesional en nuestros tiempos?"

1. Abuso de poder - utilizar el puesto para “pisotear” a unos o para favorecer a otros.

2. Conflicto de intereses - emitir normas en su ámbito de trabajo que redundarán en su propio beneficio, como lo es el participar en el proceso de reclutamiento cuando uno de los candidatos es miembro de su propia familia.

3. Nepotismo - reclutar muchos miembros de una misma familia en una institución.

4. Soborno - aceptar dádivas, obsequios o regalías a cambio de dar un trato especial o favor a alguien como retribución por actos inherentes a sus funciones.

5. Lealtad excesiva - mentir para encubrir la conducta impropia del supervisor o hacer todo lo que éste le diga, aun en contra de sus principios morales.

6. Falta de dedicación y compromiso - perder el tiempo, hacerse “de la vista larga” y no dar el máximo de su esfuerzo en el trabajo.

7. Abuso de confianza - tomar materiales de la institución para su uso personal o hacer uso indebido de los recursos disponibles en la misma.

8. Encubrimiento - callar para no denunciar a un traidor, movido por su amistad o por temor.

9. Egoísmo - buscar el bienestar propio en detrimento del beneficio de los demás.

10. Incompetencia - El conocido Principio de Peter (1977) estipula que en “toda jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta alcanzar su nivel de incompetencia.” Complementa, además, que “para todo puesto de trabajo que existe en el mundo, hay alguien, en algún lugar, que no puede desempeñarlo. Dado un período de tiempo suficiente y suficientes ascensos, llegará finalmente a ese puesto de trabajo y permanecerá en él, desempeñándolo chapuceramente, frustrando a sus compañeros y erosionando la eficiencia de la organización”

11. Especulación - Beneficios excesivos obtenidos por la venta.

En segundo lugar, los Líderes deben darse cuenta de que los dilemas éticos son una parte normal y previsible del trabajo. Cada Líder, Gerente, cada funcionario de finanzas, todos los profesionales de marketing, y cada miembro de la organización tiene que resolver complejas (o no tan complejas) cuestiones éticas. Esto forma parte del negocio, y reconocerlo reduce el estrés que puede limitar su confianza y capacidad para abordar estas imprecisiones con eficacia.

A continuación, los Líderes deben tratar los aspectos éticos como cualquier otro asunto del negocio. No hay que aplicar auto-justicia con pequeños discursos, sino que los Líderes deben preparar sus pruebas y argumentos, imaginándose a quién tiene que hablarle sobre este tema, y luego desarrollar un fuerte caso de negocios para hacer lo correcto.

En cuarto lugar, hay que enfrentar las racionalizaciones que existen al respecto. Si, realmente "todo el mundo lo hace" ¿por qué tenemos una política en contra de este comportamiento? Si "no es perjudicial a nadie, ¿por qué los clientes han demandado a otras compañías de esta misma práctica? Y así sucesivamente.

Por último, el Líder tiene que aprender a participar en los sesgos psicológicos de los oyentes, haciendo presentaciones efectivas, contando historias convincentes, desarrollando su inteligencia emocional, basándose en los valores organizacionales, de manera firme, perseverante, congruente y en conjunto, para crear nuevos niveles de ética, donde cada miembro del equipo forme parte viva de este proceso.

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