miércoles, 22 de septiembre de 2010

Liderazgo y Ética Neutral


Normalmente, a lo largo de la historia, le hemos dado importancia a los cambios que han generado nuestros Líderes, pero no nos ha interesado si, para conseguir sus resultados, han sido éticos o no.

Durante toda nuestra vida hemos visto pasar infinidad de Líderes en todos los ámbitos sociales, que han hecho y deshecho situaciones, hasta llegar a lo que somos actualmente.

Al decir "éticos" me refiero al hecho de que las decisiones y comportamiento de esos Líderes, hayan estado enmarcados en valores éticos y morales y, además, que hayan asumido la responsabilidad o vislumbrado las consecuencias de sus decisiones y actuado en el sentido positivo, constructivo y no destructivo.

Una ética neutra significa que el fin justifica los medios. El Líder hará lo que tenga que hacer, sea lo que sea, aunque cause problemas a otros, incluso la muerte, pero su prioridad es conseguir su objetivo. En muchos casos sus necesidades son superfluas y egoístas, tales como el mantenerse en el poder, pero aún así, persiste en su empeño.

La ética no puede ser negativa, siempre es positiva, pero puede existir, o no. Cuando la ética no se toma en cuenta, utilizo el concepto de neutralidad, pues entraña una sensación de indiferencia ante los hechos.

El Liderazgo es esa capacidad de influir en los demás, pero se puede hacer para bien o para mal.

En nuestra historia hay innumerables y terribles experiencias que demuestran el Liderazgo a espaldas de la ética.

Por ejemplo, puedo mencionar a todos esos Líderes descubridores de América, quienes realizaron actos tremendamente heróicos para atravesar el océano y llegar hasta nuestras costas. Una vez aquí, en vez de respetar lo existente, se comportaron de la forma más inhumana posible al producir y permitir incontables violaciones, crímenes, transmisión de enfermedades, esclavitud, hasta de la desaparición de culturas completas, como ocurrió con los Chachapoyas del Perú.

Sin embargo, desde nuestra infancia, la literatura ha ocultado la realidad, ha engrandecido a esos mismos hombres y nos los muestra como arquetipos referentes del bien.

Mi apreciación es que no podemos continuar aceptando como Líderes a personas que tengan una ética neutra, que no se sientan responsables de las consecuencias de sus actos y que no les importe arrasar a otros para lograr sus cometidos.

No me refiero, tampoco, a que tengamos que revolver el pasado y sacar todo lo negativo de cada personaje para desacreditarlo; ya es tarde para eso.

Nuestra función ahora, es la de buscar, como corresponde a la evolución humana, la elevación de la CONSCIENCIA individual y colectiva, para que nuestra actividad cotidiana vaya aparejada con la ética, donde las consecuencias de nuestros actos tengan un interés vital.

¿Por qué?

Simplemente, porque si no damos el giro necesario hacia el Liderazgo ético, tan estudiado y promulgado por nuestros ancestros griegos, pero olvidado en estos dos últimos siglos por la completa humanidad, nos veremos inmersos, irremediablemente, en la destrucción de nuestro planeta, y por ende, de nuestra especie.

Los Líderes serán responsables por no corregir el rumbo y el resto por mantenernos como cómplices observadores, creyendo que no podemos hacer nada o que otros deben arreglar las cosas.

Hace poco escuché una canción que decía algo sí como: "Yo lo que quiero es vivir tranquilo, por eso no me meto en nada."

Al abandonar nuestras responsabilidades, cedemos nuestros derechos y permitimos que otros, que se instalan como Líderes salvadores, decidan por nosotros. Lo que no sabemos es que la responsabilidad sigue recayendo en nuestros hombros, aunque no tengamos idea de que es así.

Es igual que la ley de tránsito, el hecho de no conocer la ley no te releva de la responsabilidad que ésta conlleva.

Ahora mismo lo estamos viendo con gran dolor, en muchísimos acontecimientos. Los problemas que tenemos, son producto de esa visión neutra de la ética.

Por mencionar un solo caso: El gasto generado por los Líderes mundiales, en armamento, a pesar de que las armas generan muerte y destrucción, es infinitamente superior al monto que dedican a ayudar a la inmensa población de todos los continentes, que muere de hambre y sed ante nuestros ojos.

Esa falta de compasión corresponde a una ética neutral.

La ambición y el consumo desmedido creado por esos países "desarrollados" son los causantes de tanta miseria, pero ya nos hemos acostumbrado a que la muerte de esos otros es normal y no se les pasa por un segundo en sus mentes, que ellos han contribuido a desatar el problema, por lo que lo correcto sería que lo resolvieran, así como lo comenzaron.

Pero nosotros también somos responsables de lo mismo, pues nos hemos dejado convencer por esos países ricos de que lo que realmente tiene valor está conformado por las posesiones materiales, por actividades tan apegadas al EGO, como mantenernos a la moda, poseer lo último en tecnología, estar en la cima de la competencia, etc.

Así, nos unimos en redes económicas internacionales, buscando el Liderazgo de nuestra marca, pero facilitando y acelerando, de esta forma, que los desposeídos aumenten en número y en miseria.

En conclusión, no nos podemos dar el lujo de seguir manteniéndonos al margen de la ética, pues esta actitud nos llevará al abismo.

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