sábado, 11 de septiembre de 2010

Liderazgo de alta efectividad

De acuerdo al nivel de conocimientos y motivación del colaborador, debes aplicar un estilo de liderazgo diferente. ¿Cómo saber cuál utilizar?


¿Qué estilo de liderazgo llevar?
Es una pregunta común entre muchos ejecutivos. Te voy a presentar un esquema muy sencillo de cuatro vertientes a continuación, basado en el nivel de competencia del colaborador (habilidades y conocimientos) y su nivel de motivación.

1. Colaborador con alta competencia y alta motivación
Estamos hablando aquí de alguien que domina su puesto de trabajo y además está altamente motivado. Éste es el tipo de colaborador que todo jefe desea. Si tienes a alguna persona entre tu equipo de trabajo que presente este perfil, lo mejor es “dejarlo ser”, es decir, déjalo libre para actuar.
Una estrecha supervisión no es recomendable para esta persona, ya que se sentirá asfixiado o que no se confía en su trabajo, lo que acarrea el riesgo de que se desmotive.

2. Colaborador con alta competencia y baja motivación

Aquí puede darse el caso de colaboradores que dominan su puesto de trabajo pero a lo mejor ya tienen mucho tiempo en la empresa o bien han estado demasiado tiempo en un mismo empleo y ya no sienten pasión por el reto.

También he observado este tipo de perfil en colaboradores de ventas que son muy audaces y que sus necesidades de casa, vehículo y demás ya están satisfechas porque han sabido ganar muy buenas comisiones. Ganar más dinero ya no es tan motivante como al principio.
Aquí lo que recomiendo es que te acerques con este tipo de colaboradores y tengas una comunicación franca con él o ella para que averigües qué es lo que le regresaría la energía. Tal vez sea cambiarlo de puesto, darle nuevos retos, subirlo de escalón, hacer un plan de desarrollo, reconocer más ampliamente sus logros.
Deberás aplicar un liderazgo motivador.

3. Colaborador con baja competencia y alta motivación.

Es clásico de nuevos colaboradores que tienen poco conocimiento sobre producto o políticas de la empresa pero están ávidos de tener un buen desempeño, están disponibles todo el tiempo, llegan temprano a trabajar, a veces cancelan sus comidas para dedicarle más tiempo a sus actividades…. pero cometen muchos errores.
En este caso te conviene aplicar un liderazgo guía, es decir, irles explicando el mejor modo de hacer las cosas, impartiles capacitación sobre lo que no saben, pedirle al miembro más experimentado del equipo que sea su mentor o planear cualquier otra actividad que permita elevar el nivel de conocimientos y habilidad del colaborador. No desaproveches su alta motivación.

4. Colaborador con baja competencia y baja motivación.

Este sí que es un tremendo dolor de cabeza para un jefe. En realidad aquí debes aplicar una supervisión muy estrecha porque además de que no está motivado por su trabajo suele hacer las cosas mal o al revés.
Mi recomendación aquí es si tienes la posibilidad de sustituir a este tipo de colaborador, lo hagas de una vez. ¿Para qué quieres a alguien así dentro de tu equipo de trabajo?

Si estás imposibilitado de despedirlo (hay casos en que es “el hijo del dueño” o es un “recomendado”), en este caso lo que te conviene hacer es darle trabajos que no sean de tanta relevancia y traerlo en corto.
Existe una posibilidad de que le puedas inspirar gusto por el trabajo a este tipo de colaboradores, para ello te recomiendo que leas todos los artículos que he escrito en este blog relacionados con incrementar la motivación al equipo de trabajo.

Empieza a adecuar tu estilo de liderazgo de acuerdo a las circunstancias de cada colaborador. Puedes hacer una matriz y clasifica a cada colaborador de tu equipo según lo que has observado y aplica los criterios descritos anteriormente. ¡Luego cuéntame cómo te fue!!

Fuente:www.innatia.com

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