viernes, 17 de septiembre de 2010

El Liderazgo Voluntario Y Su Extraordinario Papel En La Sociedad

Función Que Debe Desempeñar El Liderazgo Social En Organismos, Asociaciones Y Grupos Sin Fines De Lucro.

Al parecer cuando hablamos de Liderazgo, la mayoría pensamos sólo en personas que guían a otros para obtener beneficios económicos, pero existe otro tipo de Líderes, dedicados, a través de la prestación de sus servicios de manera gratuita, a construir puentes hacia el futuro, dejando a su paso trazos de amor.

La labor de estas personas se basa en su compromiso personal para ayudar a otros a salir adelante.

No es fácil en nuestra época dedicarnos incondicionalmente a servir a los demás, sin embargo, hay quienes lo hacen de una manera humilde, poco vistosa, pero muy efectiva.

El problema que tenemos con nuestros "Líderes Sociales", actualmente, es que no se responsabilizan ni se comprometen con el rol que han escogido.

Por el contrario, parece que desconocen completamente la filosofía del Liderazgo social o simplemente la utilizan para aprovecharse y obtener beneficios personales, escudándose en las necesidades y la inmensa pobreza que asola a gran parte de la humanidad.

De esta manera se crea un círculo vicioso, puesto que el incremento de la miseria convierte a sus desesperanzados seguidores en víctimas de los embaucadores que se hacen llamar Líderes, y éstos a su vez terminan engañándolos, para dejarlos al desamparo de nuevos supuestos “Líderes salvadores”.

El Líder con vocación social se enfocará en hacer más digna y sostenible la vida de quienes le rodean; de todos aquellos que han puesto su confianza en él, incluida su familia, y no se orientará por intereses personales y mezquinos.

El voluntariado es un fenómeno escaso en Latinoamérica porque no hay una cultura de servicio sino de servilismo, y cuando se habla de dar, se piensa en recibir, acabando así, con la buena acción que se pudo haber hecho.

El Líder social debe tener una formación integral, centrado en valores humanos; no se trata de política o religión.

Lo que está ocurriendo es que mientras mantengamos nuestra contra-cultura egoísta y dependiente, los mal llamados Líderes se encargarán de acopiar los ingentes recursos suministrados por los gobiernos y las empresas, para convertirlos en sus capitales privados.

Vemos angustiosamente, cómo se desvanece la sensibilidad social; observamos la división de las relaciones entre familiares, comunidades y la sociedad en general, debido a que cada uno busca solamente proteger sus intereses y acumular bienes, sin importar la suerte de los demás.

Y esta situación se repetirá mientras la sociedad permita el servilismo por parte de los malos Líderes, pues de esta manera se extenderá la corrupción a todos los estamentos de la sociedad.

El Liderazgo social auténtico se traduce en la injerencia directa del Líder dentro de la comunidad escogida, dando paso con su influencia, a un desarrollo auto-sustentable.

Al saberse, la colectividad, capaz de generar su sustento, por sus propios medios, es posible dejar a un lado el paternalismo de estado y elevar la autoestima de la población.

La justicia, la igualdad, el respeto y la solidaridad mutua, serán los estandartes del accionar del Líder, ya que sólo de esa manera tendrá sentido su labor espontánea.

El comportamiento del Líder verdadero debe estar signado por la Integridad, es decir, que no debe llevar vidas paralelas. Debe ser coherente en todos los campos de su actuación, ya sean éstos: la política, la familia, la religión o la comunidad.

Debe, también, estar preparado para manejar su inteligencia emocional, de tal manera de no incurrir en el desprecio, la humillación, o cualquier tipo de maltrato hacia sus seguidores.

La vulnerabilidad emotiva social está muy expuesta y el Líder debe ocuparse de protegerla.

El papel principal de los Líderes, en estos casos, corresponde a actuar de manera organizada, caritativa y desinteresada, en primer lugar, con los más infortunados y necesitados.

Es necesario, también, que el Líder sepa apartar sus preferencias religiosas, políticas y su posición económica, para que pueda percibir a los demás, simplemente, como seres con el derecho a: la solidaridad, la dignidad, el apoyo económico, la educación y el desarrollo personal.

Los Líderes no deben seguir aprovechándose de las personas, y mucho menos, manipulando a aquellos que viven en la extrema pobreza, pues son éstos los más frágiles y los más utilizados para obtener beneficios en su nombre, que luego son desviados intencionalmente a las cuentas de los inescrupulosos.

El Líder debe aprender de la sabiduría de las poblaciones más pobres.

Allí se nota el desprendimiento verdadero que se da entre los más marginados, pues éstos son capaces de dar su alimento aunque ellos no coman nada, pues su espíritu de solidaridad es más fuerte que sus necesidades personales.

Ellos nos muestran la actitud de servicio verdadera y el desprendimiento sin pedir nada a cambio, en cualquier necesidad, ya sea dando lo poco que tienen en cosas materiales o dando parte de su tiempo.

En el aspecto organizativo, el éxito del Líder social depende de su capacitación para la ejecución de los proyectos que lleve a cabo, pues su misión es encontrar junto a la comunidad una visión compartida, así como las estrategias que le permitan alcanzar los objetivos y las metas que se plantee, justificando de esta manera, su participación y presencia en el grupo seleccionado.

Muy importante, es demostrar a la población que sólo es posible dar lo que se tiene, lo que se puede y lo que se es. Ni más, ni menos.

Sólo así, el Líder voluntario atinará a encontrar el camino de la confianza que le ganará las voluntades y el esfuerzo de la colectividad.

Fuente: Nuevo Liderazgo

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