viernes, 17 de septiembre de 2010

5 Cualidades Necesarias Para Mejorar El Sentido Común Del Líder

Recomendaciones Que El Líder Debe Seguir Para Lograr Una Habilidad Tan Valiosa, Pero Raramente Usada, Como Lo Es El Sentido Común.

La cualidad popularmente conocida como "Sentido Común" comprende, según el punto de vista moderno, el buen juicio del hombre cuando reflexiona sobre los problemas de la verdad y los lleva a cabo sin los prejuicios y las sutilezas de la lógica o intereses egoistas.

Cuántas veces hemos oído: ¿Por qué nunca lo había pensado? Pues, porque hemos fallado en ejercitar nuestro sentido común; ese genio de la humanidad, que cuando es utilizado adecuadamente, se convierte en el atributo que lleva el hombre hacia el éxito, a través de las complejidades de la vida.

Es un compuesto que consiste de: (1) Percepción; (2) Memoria; (3) Pensamiento (4); Estar alerta; (5) Deducción; (6) Prospectiva; (7) Razón, y (8) Juicio.

Advierte contra los peligros que acechan por la inercia moral, la indiferencia, el sentimentalismo y el egotismo.

Para su evolución son indispensables los atributos de: (1) Capacidad para comprender las situaciones, (2) Capacidad para concentrar la mente, (3) Agudeza de percepción; (4) Ejercicio del poder de razonamiento; (5) Poder de aproximación; (6) Serenidad; (7) Auto-control.

Una vez dominados éstos, conseguirás una fina y exaltada sensibilidad, y con la práctica podrás ver las cosas como son y no como deberían haber sido.

El deseo de conocimiento y la sed de riqueza se incrementan, pero, como dijo Bishop Lee: "El conocimiento sin sentido común es una locura, sin método un desperdicio, sin bondad es fanatismo y sin religión es la muerte” .

Y Dean Farrar añadió: "Con sentido común, es sabiduría; con método, es poder; con ganancias, es beneficencia; con religión es virtud, vida y paz".

El Líder debe adquirir y desarrollar el sentido común para usarlo de forma práctica en su vida cotidiana, así como, en el mundo empresarial.

Quienes lo poseen tienen la facultad de colocar todo en su propio rango, no subestiman el valor de los sentimientos al no atribuirles una importancia exagerada, consideran las razones ficticias y rechazan la hipocresía.

Tampoco se niegan a admitir sus errores, y siempre andan cerca de la verdad, porque practican un pensamiento directo que los fuerza a no desviarse de esa actitud.

Las principales cualidades que conforman el sentido común son:

La razón: es realmente indispensable para la proyección de pensamiento saludable y su forma de emplearla es a través del uso del método de razonamiento, el cual debería ser estudiado de manera exhaustiva.

Es el arte de la corrección de la relatividad de las cosas. Por medio de él podemos diferenciar los eventos e indicar a qué categoría pertenecen.

Es el hábito para determinar lo que es sabio emprender y nos permite juzgar lo que debería dejarse de lado.

Nos ayuda a atravesar las tinieblas de la ignorancia social, a distinguir vagamente los objetos sumidos en la oscuridad, que siempre permanecen invisibles a los ojos de los que no la usan.

Es analizar y estudiar todos los puntos de vista posibles, antes de adoptarlo, aplazarlo o rechazarlo.

Para ello hay que actuar con consciencia de la voluntad, fase esencial para la conquista del sentido común.

La moderación: nos incita a restringir nuestra impaciencia, a silenciar nuestras antipatías inexplicables y poner una pausa en nuestro tempestuoso entusiasmo.

Los que ven las cosas con entusiasmo se niegan a reconocer que éstas podrían no ser tan brillantes, pero quienes miran las cosas de forma pesimista, no encontrarán nada en ellas, sino pretextos para verter sus quejas.

Ambos se encuentran engañosamente seducidos; los primeros por la prisa hacia la ilusión y los otros no quieren admitir la probabilidad de éxito.

A los dos les falta moderación, pues parten de una base de falsas premisas con las que sacan conclusiones deplorables, anulando así el futuro éxito.

El espíritu de penetración: no es siempre un don natural.

Se puede fácilmente adquirir al tratar de prever la solución de los acontecimientos contemporáneos, o al menos de explicar las razones ocultas que los han producido.

Muchas veces, se producen grandes efectos que, aparentemente tenían causas de poca importancia, y su descubrimiento se debe, sobre todo, a los detalles que el espíritu de penetración debe dar atención.

Todo puede servir como objeto de estudio cuidadoso; la política, los eventos, los incidentes familiares o entre amigos.

Todos pueden servir como tema para la reflexión sincera.

Es preferible limitar este análisis a los sujetos en los que no tenemos ningún interés personal, para acostumbrarnos a juzgar los hechos y las personas de forma desapasionada e impersonal.

Esta es la cualidad mental necesaria para el perfecto desarrollo de la penetración.

El espíritu de la coherencia: es quizá más difícil de conquistar, ya que es una combinación de muchas de las cualidades mencionadas anteriormente.

Su inspiración se basa en la motivación de la enseñanza, que no puede existir sin moderación y supone un cierto grado de penetración, porque debe actuar bajo la autoridad del juicio.

Está estrechamente relacionado con la perseverancia, pero no puede confundirse con ella, porque los atributos de la coherencia tienen su origen en la lógica y la razón que no produce un solo acto, sino una serie de actos a veces dependientes, siempre inferidos.

Con el espíritu de coherencia desaparece todo pensamiento despectivo sobre el tema tratado, es la completa investidura de sentimientos, la convergencia de todo hacia un único fin.

La Sabiduría: es el precursor que nos permite analizar la experiencia y sacar provecho de las lecciones de la experiencia.

¿Por qué dar a la vejez por sí solo los privilegios de la sabiduría y la experiencia? Ya es hora de luchar contra un error tan profundo.

¿No es una cruel ironía que la vida nos haga un regalo tan inútil? Por esto, hay que enseñar a las personas, desde su juventud, a entender los beneficios que se obtienen por las lecciones de la sabiduría y la experiencia, además hay que indicarles la forma en que pueden lograr los resultados de ellas.

Fuente: Nuevo Liderazgo

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